El exministro iraquí Tarek Aziz, condenado a muerte

Un tribunal de Irak ratificó el martes la condena a muerte por ahorcamiento contra Tarek Aziz, el ex ministro de exteriores iraquí que se hizo famoso durante el régimen de Sadam Husein.

Un tribunal iraquí ratificó el martes la condena a muerte por ahorcamiento contra Tarek Aziz, el ex ministro de exteriores iraquí que durante el régimen de Sadam Husein se diera a conocer en todo el mundo como la cara exterior del gobierno de Irak.

Aziz, un cristiano caldeo, fue muy conocido en las capitales extranjeras y en Naciones Unidas antes de la caída de Sadam Husein, especialmente tras la invasión de Kuwait por parte de Irak y la posterior Guerra del Golfo de 1991, cuando ejercía como ministro de Exteriores.

Según el juez encargado del caso, «el tribunal ha emitido la sentencia de muerte de Tarek Aziz y de otras cuatro personas por cometer crímenes contra la humanidad. La acusación de eliminación de partidos religiosos fue clasificada como crímenes contra la humanidad… La naturaleza de los crímenes es el asesinato deliberado, la tortura y la desaparición forzosa de personas».

En 2009 Aziz ya fue condenado a 15 años de prisión por su implicación en el asesinato de docenas de comerciantes en 1992, y a otros siete años de cárcel por su papel en el desplazamiento forzoso de kurdos al norte de Irak durante el régimen de Sadam. No obstante el ex ministro de exteriores iraquí acusa a Estados Unidos de «dejar Irak a los lobos» por su anunciada retirada del país, y sus abogados aseguran que la decisión de condenarle a muerte es «política» y que era esperada por el propio Aziz desde que se entregara a las tropas invasoras en abril de 2003.

En principio la legislación iraquí establece automáticamente el derecho de apelación para todos los casos de sentencia a muerte, algo que de todas formas ya han anunciado los abogados de Aziz. Los otros cuatro condenados son el ex ministro del Interior y responsable de los servicios secretos, Sadoun Shakir; Abed Hamoud, antiguo secretario privado de Sadam; Sabawi Ibrahim al Hasan, el hermanastro de Sadam; y por último un importante cargo del partido oficial Baaz, Abdul Gani Abdul Gafur.

Durante el régimen de Sadam Husein sólo se permitía la existencia del partido panarabista Baaz, empleándose una dura represión contra cualquier intento de crear una organización política que rivalizara con el partido único. El gobierno iraquí se cebó especialmente contra los partidos de corte islámico, cuyos líderes fueron asesinados, encarcelados o exiliados, en el mejor de los casos. Sin embargo, el propio Husein adoptó durante los últimos años de su mandato un discurso pseudo-religioso en un intento de ganarse más adeptos a su causa.

Precisamente uno de los principales objetivos de la represión política del régimen de Husein fue el partido islámico Dawa, del actual primer ministro Nuri al Maliki (un chií de origen kurdo), por lo que muchos ven en esta condena a muerte una especie de venganza contra sus antiguos perseguidores del actual gobierno iraquí, que parece querer purgar cualquier resto del partido Baaz que pueda quedar en el país.