EL ÉXITO DE LA REUNIÓN CHRISTOFIAS-TALAT ABRE LA SENDA PARA LA REUNIFICACIÓN DE LA ISLA

El éxito de la reunión celebrada el viernes entre el nuevo presidente de Chipre, Demetris Christofias, y el líder turcochipriota, Mehmet Ali Talat, ha abierto la puerta para la resolución de uno de los conflictos que perduraban enquistados en Europa desde hace décadas y podría facilitar la reunificación final de la isla, dividida entre grecochipriotas y turcochipriotas. En uno de los gestos más significativos, ambos líderes acordaron la reapertura del paso de la calle Ledra, en Nicosia, uno de los símbolos más emblemáticos de la segregación.

Los dirigentes de ambas comunidades aprobaron el comienzo de contactos a nivel de comités de trabajo bicomunales, una reunión de los delegados para las negociaciones elegidos por ambas partes –George Iacovou por la grecochipriota y Ozdil Nami por la turcochipriota– y la celebración de un nuevo encuentro entre Christofias y Talat para evaluar el trabajo de los comités bicomunales y poner en marcha formalmente el proceso de negociación para la resolución de la crisis y la reunificación de la isla.

«Los líderes han acordaron reunirse en tres meses a partir de ahora», anunció el secretario general de la ONU para Chipre, Michael Moller, quien recibió a los dos dirigentes en su residencia en la zona de Nicosia bajo control de la ONU. La reunión transcurrió «en una atmósfera muy positiva y cordial e intercambiaron sus puntos de vista sobre varias cuestiones, logrando un gran nivel de convergencia», explicó Moller.

SOLUCIÓN FINAL

«El comunicado leído por el señor Moller es muy claro (…). Espero que los comités y los grupos de trabajo comiencen su labor inmediatamente después de la reunión de nuestros consejeros. En estos tres meses tendremos tiempo para obtener resultados que nos ayudarán a ambos a reanudar un diálogo integral bajo los auspicios del secretario general», de la ONU, Ban Ki Moon, declaró Christofias a la prensa. «Tenemos que ser optimistas y hemos acordado que deberíamos trabajar juntos con buena voluntad», añadió.

«Es una nueva era la que estamos iniciando para la solución del problema de Chipre. Nuestro objetivo es encontrar una solución amplia al problema chipriota lo antes posible», afirmó por su parte Talat.

El comunicado es «muy claro», agregó el líder turcochipriota. «Estamos creando grupos de trabajo y comités técnicos y hemos fijado una fecha para iniciar las negociaciones», destacó Talat.

El dirigente turcochipriota había llegado en julio de 2006 a un acuerdo con el anterior presidente grecochipriota, Tassos Papadopoulos, derrotado en las elecciones del mes pasado, para intentar relanzar las conversaciones, pero no se han producido apenas avances desde entonces.

La de hoy era la primera reunión entre ambos después de que Christofias ganara las presidenciales el mes pasado. De hecho, la victoria del candidato comunista en la segunda vuelta de las elecciones vino motivada en gran medida por su deseo explícito de encontrar una solución al contencioso chipriota.

CALLE LEDRA

El resultado más palpable del encuentro fue el compromiso de reabrir al tráfico la calle Ledra, situada en el distrito comercial de la capital. «Si todo sale según el plan, podemos esperar reabrir el paso para el 31 de marzo», declaró hoy la alcaldesa de la parte greco ciudad, Eleni Marvou. El lado norte, gobernado por el turcochipriota Cemal Bulutoglulari, se muestra «preparado» para afrontar el fin de la división, según su alcalde.

Christofias y Talat acordaron también ayer mantener en la agenda la cuestión de la posible reapertura del paso de Limnitis.

Chipre permanece dividido en dos desde que en 1974 tropas turcas ocuparan el norte de la isla para evitar su anexión a Grecia. En esta parte se proclamó la República Turca de Chipre Norte (RTCN), sólo reconocida por Ankara y que preside Talat.

Pese a que la división formal se produjo tras la invasión turca, lo cierto es que había comenzado a fraguarse años antes, en los últimos años del control británico sobre la isla, cuando se produjeron enfrentamientos entre las dos comunidades. En 1963, fracasó el gobierno de unidad, lo que obligó al despliegue de una fuerza de paz de la ONU.

La calle Ledra fue dividida por primera vez en 1958, cuando un grupo de turcochipriotas erigieron barreras para impedir que los miembros de su comunidad compraran en las tiendas de grecochipriotas. Las barricadas fueron desmanteladas en 1960, pero los turcochipriotas volvieron a erigirlas tras el conflicto intercomunal de finales de 1963.

En 1968 volvieron a retirarlas brevemente, pero pronto volvieron a erigirse y han permanecido en pie desde entonces. La calle Ledra es ahora un corredor de edificios abandonados en el centro de Nicosia que está bajo control de la ONU y que divide en dos la ciudad, haciendo de ella la última capital dividida del mundo. En 2003 de abrieron cinco puntos de paso en esta línea de alto el fuego.

Los años de separación se han cobrado su precio en la parte de la calle Ledra en «tierra de nadie» y ahora la vegetación está presente en muchos de los señoriales edificios y tiendas, algunos a punto de venirse abajo. Por ello, una de las primeras labores a llevar a cabo si se abre el paso será arreglar los edificios de los alrededores. Además, la ONU deberá buscar las posibles bombas sin explosionar presentes sin duda en la zona.