EL AKP INICIA EL PROCESO DE REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN TURCA

El AKP inició el proceso de enmiendas a la Constitución en un intento de evitar el posible cierre a causa de la demanda presentada contra el partido por el fiscal jefe de la Corte Suprema de Apelaciones de Turquía, Abdurrahman Yalçınkaya. Así se decidió en una reunión de la Ejecutiva Central del Partido (MYK) que tuvo lugar la semana pasada y en la que se discutió cómo plantear las enmiendas constitucionales para recabar el mayor número de apoyos posibles en el Parlamento turco. A esta reunión no asistió sin embargo el Primer Ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, que se encontraba de visita en Suecia.

El principal órgano de decisión del partido se reunió el lunes para discutir los detalles de un paquete de reformas democráticas consistente en varias enmiendas a la Constitución que introducirán criterios más extrictos para el cierre de partidos así como algunas reformas legales que vienen tiempo siendo reclamadas por la UE. Las decisiones que se tomen en esta reunión serán enviadas entonces a los partidos políticos con representación en el Parlamento para intentar recibir el mayor respaldo posible del mismo, y a partir de ese momento comenzarán las posibles negociaciones entre partidos para obtener la mayoría necesaria para que las reformas constitucionales sean aprobadas en el Parlamento.

La decisión de presentar lo antes posible este nuevo paquete de reformas llega después de que a principios de la semana pasada el Tribunal Constitucional decidiera admitir a trámite la demanda de ilegalización presentada contra el partido AKP en el gobierno el 14 de marzo, acusándolo de socavar el laicismo. Tras ello, el AKP anunció en boca del Primer Ministro Erdoğan su intención de hacer el cierre de partidos más difícil en Turquía introduciendo una ley de partidos acorde a los estándares europeos, tomando como ejemplo especialmente el caso de países como Italia o España.

Otras reformas

Además de incluir nuevos criterios para la ilegalización de partidos, las enmiendas que se pretenden llevar al Parlamento traerán algunas reformas pro-democráticas tales como una ley para crear la figura del Defensor del Pueblo y la reforma del conocido Artículo 301 del Código Penal Turco (TCK), así como algunas medidas para acabar con la inmunidad política. Todas estas reformas llevan tiempo siendo pedidas por la UE y la intención del AKP es utilizar criterios europeos precisamente para recabar también el apoyo de la UE. En concreto, se pretende introducir en la Constitución y en la ley de partidos políticos los criterios para la ilegalización de partidos acordados en la llamada Comisión de Venecia, según la cual sólo aquellos partidos políticos que empleen la violencia para sus propósitos políticos, así como aquellos relacionados con actividades terroristas o racistas (fascistas, nacionalsocialistas…), pueden ser cerrados.

El AKP busca el apoyo del MHP

Parece que el Partido de la Justicia y el Desarrollo buscará de nuevo el apoyo del Partido del Movimiento Nacional (MHP) para conseguir la mayoría suficiente que permita aprobar en el Parlamento el nuevo paquete de reformas, tal y como ya hiciera para eliminar la prohibición del uso del velo en las universidades turcas. El AKP es muy consciente de que el MHP será clave para conseguir nuevamente dar vía libre a las reformas, ya que el Partido Republicano del Pueblo (CHP) y su pequeño socio el Partido de la Izquierda Democrática (DSP) ya han anunciado que no las apoyarán y que incluso las recurrirán ante el Supremo. Por otro lado, el AKP podría contar con el apoyo del DTP, pero este no bastaría para conseguir la mayoría necesaria y cualquier apoyo del DTP provocaría un distanciamiento del MHP.

Precisamente una de las exigencias expresadas por el MHP en las últimas semanas acerca de las reformas es que continúe la práctica de ilegalizar a aquellos partidos relacionados con el terrorismo, tales como el pro-kurdo Partido de la Sociedad Democrática (DTP), que afronta actualmente una posible ilegalización también presentada ante el Tribunal Constitucional de Turquía. De este modo, el DTP no podría beneficiarse de estas reformas. Otra de las propuestas del AKP que va en consonancia con lo exigido por el MHP es que se castigue a los individuos, y no a los partidos a los que pertenezcan, cuando alguno de sus miembros sean hallados culpables de un delito; así mismo, se propondrá que a los miembros de partidos políticos que sean ilegalizados se les prohiba presentarse a las siguientes elecciones, en lugar de ser inhabilitados políticamente por varios años como hasta ahora.

Uno de los aspectos de la reforma en la que el AKP parece que ha acabado dando marcha atrás es el de que los miembros del Tribunal Constitucional tengan que decidir por unanimidad sobre la clausura de un partido político, y no por mayoría como hasta ahora. A este cambio se opone el MHP, así como a cualquier cambio en la composición del Tribunal. El AKP ha negado así mismo que el paquete de reformas vaya a contener un artículo que permitiría que el Tribunal Constitucional no pudiese seguir con los casos actualmente abiertos contra partidos políticos, algo a lo que el MHP se ha opuesto rotundamente.

Otra de las condiciones impuestas por el MHP para apoyar las enmiendas constitucionales es eliminar la inmunidad parlamentaria, ante lo cual el AKP está considerando incluso ampliar el espectro incluyendo también la inmunidad judicial y la del funcionariado. También está planeando incluir en el paquete de reformas enmiendas relativas al polémico Artículo 301, que Erdoğan se comprometió a cambiar tan pronto como sea posible durante su última visita a Suecia.