Detenidos en Turquía 7 miembros del IS que reclutaban miembros en redes sociales

Los sospechosos habían estado en varias ocasiones en Siria combatiendo en las filas del Estado Islámico, y utilizaban las redes sociales para captar nuevos miembros y fondos para la organización.

Siete sospechosos detenidos el miércoles por la policía turca durante una operación policial llevada a cabo simultáneamente en las provincias de İzmir, Isparta y Erzurum han resultado ser miembros del grupo terrorista autoproclamado como Estado Islámico (IS) que habían estado combatiendo regularmente en Siria.

A raíz de los interrogatorios conducidos por la policía y que aún continuaba el jueves, se ha sabido que los siete detenidos habían cruzado en varias ocasiones a Siria para combatir en las filas del IS y que se mantenían en contacto entre ellos; además, utilizaban las redes sociales para contactar y reclutar a nuevos miembros interesados en los ideales del grupo extremista, que divulgaban a través de páginas como Facebook. También se dedicaban a recaudar fondos para la organización a través de campañas ficticias en las que alegaban que el dinero se destinaba a obras de caridad.

Durante las redadas los agentes incautaron dos pistolas, una bandera del IS y numerosos documentos. Por ahora se desconoce si los sospechosos, que fueron capturados gracias a informes de inteligencia, planeaban algún tipo de acción en Turquía, pero el gobierno turco ha mostrado en varias ocasiones su preocupación por la presencia de este tipo de combatientes que regresan de Siria. Según estimaciones oficiales, se cree que  entre 600 y 700 ciudadanos turcos se han unido a las filas del autoproclamado Estado Islámico.

Detenido un miembro del PKK con 14 kilos de explosivos

Por otro lado la prensa turca informaba que las fuerzas de seguridad habían interceptado también el miércoles a un hombre que portaba 14 kilos de material explosivo cerca de un centro comercial en la ciudad de İzmir.

La detención se produjo en el distrito de Gaziemir tras interceptar un minibús en el que viajaba el sospechoso, que había llegado a la ciudad cinco días atrás y que desde entonces estaba siendo vigilado por la policía, que conocía sus vínculos con el grupo terrorista Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Tras un registro inicial, los agentes descubrieron que el hombre, identificado por las siglas G.S., portaba 14 kilos de explosivos en botellas de plástico así como un arma de fuego en una bolsa. Se cree que el detenido, que se unió en 2010 al PKK y había estado recibiendo entrenamiento en los campamentos del grupo en el norte de Irak, planeaba llevar a cabo un atentado en la ciudad.