Detenidos dos sospechosos en relación con los asesinatos de París

La policía francesa cree que los detenidos tenían relación con las víctimas y uno de ellos incluso podría ser el chófer personal de Sakine Cansız, una de las fundadoras del PKK.

 

La policía francesa detuvo el viernes por la tarde a dos personas acusadas de estar implicadas en el asesinato el pasado 10 de enero de tres militantes nacionalistas kurdas relacionadas con el PKK en la sede del Centro de Información del Kurdistán ubicado en pleno centro de París, según informaron medios de comunicación galos.

Según dichas fuentes, la investigación policial llevada a cabo por las autoridades francesas habría llevado en las últimas horas al arresto de dos sospechosos de 31 y 39 años residentes del distrito de Courneuve -un suburbio ubicado al norte de la capital francesa- y nacidos en Turquía.

Las primeras pesquisas apuntan a que ambos detenidos tendrían una estrecha relación con las fallecidas y uno de ellos incluso podría haber sido el chófer personal de una de las militantes asesinadas, concretamente de Sakine Cansız -que participó en la fundación en 1978 del grupo terrorista PKK- según afirmaron las fuentes policiales, que añadieron que había indicios importantes para relacionar a los arrestados con el crimen.

Las tres militantes kurdas fueron trasladadas el miércoles por vía aérea desde París hasta Turquía, donde fueron enterradas el jueves tras una ceremonia multitudinaria que se celebró en la ciudad turca de Diyarbakır, al sureste del país, a la que asistieron los principales dirigentes del partido nacionalista kurdo BDP. Varios diputados de ese partido han apuntado en los últimos días a un intento de sabotaje de las negociaciones de paz entre Ankara y el PKK, e incluso al espionaje iraní, como posibles móviles detrás de estas ejecuciones.

Por ahora la hipótesis más probable que barajan los servicios de inteligencia franceses es sin embargo la de un ajuste de cuentas entre miembros del PKK por conflictos internos en la organización, según informaciones filtradas a varios medios. De hecho las autoridades francesas ya tenían conocimiento de la existencia de importantes tensiones entre diversas facciones del PKK antes de los asesinatos de París, aunque los servicios secretos franceses no descartan que otros países con ciertos intereses pudieran haberse aprovechado de esas tensiones para instigar a ciertos miembros del grupo armado a cometer los crímenes.