Jamal Khashoggi, conocido disidente saudí exiliado en Estados Unidos, está desaparecido desde que se le viera entrar el martes en el consulado de Arabia Saudí en Estambul.
Jamal Khashoggi, un conocido disidente saudí y colaborador del diario The Washington Post, se encuentra en paradero desconocido en Turquía después de que el martes se le viera entrar en el consulado de Arabia Saudí en Estambul.
Khashoggi, antiguo editor jefe del grupo de comunicación Al-Arab y que vive exiliado en los Estados Unidos, fue visto por última vez entrando a las 13:00 hora local del 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul, según informó en un comunicado la Asociación Turco-Arabe de Medios de Comunicación.
“Estamos observando con preocupación que Khashoggi aún no ha abandonado el edificio”, denunció la asociación en un comunicado, lo que ahonda más en “la profunda preocupación en los medios turcos e internacionales sobre las recientes violaciones de derechos humanos en Arabia Saudí”.
Al parecer habría el propio consulado saudí, a donde el disidente saudí habría acudido la semana pasada para resolver algunos trámites familiares, quien habría pedido a Khashoggi que regresara por segunda vez, según señaló su novia en declaraciones a la agencia de noticias turca Anatolia, explicando que el colaborador del The Washington Post había acudido al consulado porque necesitaba varios documentos oficiales.
“Entró a la 1 y desde entonces no ha vuelto a salir. No tengo declaraciones en este momento para los medios, pero he contactado con las autoridades turcas pidiéndoles ayuda”, contó su novia, una ciudadana turca que quiso permanecer en el anonimato por motivos de seguridad.
La mujer afirmó que esperó durante varias horas a Khashoggi en la sala de espera para extranjeros del consulado hasta que finalmente el consulado cerró sus puertas, por lo que decidió entonces dar aviso a la policía turca, que habría abierto una investigación sobre la presunta desaparición.
Eli López, editor de la sección internacional de opiniones del The Washington Post, se mostró en un comunicado “muy preocupado” por el paradero del colaborador saudí, confirmando que no habían podido contactar con él columnista, de 59 años de edad y conocido por ser muy crítico con el programa de reformas del heredero al trono saudí, el príncipe heredero Mohámed bin Salmán. Khashoggi también es contrario a las políticas del gobierno saudí respecto a Qatar o Yemen.
“Cuando hablo de miedo, de intimidación, de arrestos, de ataques públicos contra intelectuales y contra líderes religiosos que se atreven a dar su opinión, y entonces cuento que soy de Arabia Saudí, ¿de qué os sorprendéis?”, escribió Khashoggi en su primera columna publicada en el The Washington Post.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





