Corea del Norte corta sus últimos vínculos con el Sur

Corea del Norte anunció el jueves el fin de un acuerdo militar para prevenir un conflicto armado con el Sur, lo que aumenta la tensión entre los dos países.

Corea del Norte anunció el jueves el fin de un acuerdo militar para prevenir un conflicto armado con el Sur, lo que aumenta la tensión entre los dos países y acerca aún más la posibilidad de un enfrentamiento bélico tras el hundimiento de un barco de guerra surcoreano por un submarino del régimen comunista de Pyongyang.
 
La marina surcoreana llevó a cabo ayer jueves tal y como había anunciado una demostración de fuerza bélica en el Mar Amarillo en unas maniobras militares que simulaban precisamente una caza de submarinos enemigos, y en la que participaron una decena de buques de guerra incluído un destructor de 3.000 toneladas, según indicaron fuentes militares.
Miles de manifestantes se congregaron en Seúl para pedir venganza por el hundimiento del barco de guerra surcoreano «Cheonan» el pasado 26 de marzo al grito de «¡Muerte a Kim Jong!», en referencia al líder del régimen comunista de Corea del Norte, hijo y sucesor del fundador de la República Popular Democrática de Corea, Kim Il-Sung. Mientras, Corea del Norte continuó con la escalada de retórica beligerante entre los dos países y amenazó con represalias inmediatas si Corea del Sur penetraba en aguas del Mar Amarillo que Piongyang considera suyas, y que Seúl no reconoce.
 
El ejército norcoreano anunció además que ponía fin a un acuerdo con el Sur destinado a prevenir un enfrentamiento armado con Seúl, y advirtió que dejaba de garantizar la seguridad de los ciudadanos surcoreanos que viajen a su territorio. Además el gobierno de Pyongyang planea cortar por completo el acceso al complejo industrial de Kaesong, un área industrial financiada por Seúl pero situada al otro lado de la frontera, que representó en su idea un intento de normalizar las relaciones entre los dos países y que ahora mismo es uno de los últimos vínculos que existen entre el Norte y el Sur.
La nueva crisis entre las dos Coreas, separadas desde la guerra que estalló en 1950 y finalizó tres años más tarde con la firma de un alto al fuego, comenzó la semana pasada después de que se hicieran públicos los resultados de una investigación internacional en la que se acusaba claramente al régimen comunista del Norte de estar detrás del hundiniento de un buque de guerra surcoreano a finales de marzo, que causó la muerte a sus 46 tripulantes.
 
Estados Unidos ya ha dicho que apoyará a Seúl en su intención de reclamar al Consejo de Seguridad de la ONU nuevas sanciones contra Pyongyang, a pesar de las reticencias de Rusia y China, que no quieren ver una escalada de tensión en la zona. Moscú ya ha exigido mayores pruebas de la responsabilidad de Corea del Norte y anunció el envío a Seúl de un equipo de expertos rusos para analizar los resultados de la investigación. Por su parte está previsto que el primer ministro chino Wen Jiabao llegue hoy viernes a Seúl para analizar la situación del conflicto entre los dos países.