Continúa la polémica en torno a la trágica muerte de 10 obreros en Estambul

Varios trabajadores han denunciado la falta de medidas de seguridad en la obra donde el sábado un ascensor se precipitó desde el piso 32, matando a todos sus ocupantes.

La policía turca intervenía el domingo en Estambul contra un grupo de manifestantes convocados por varias organizaciones sindicales y de izquierda que protestaban contra la muerte, el día anterior, de una decena de trabajadores cuando un ascensor de unas obras cayó desde 32 pisos de altura.

Más de un millar de personas se congregaban pasado el mediodía del domingo al pie de las torres en construcción del Torun Center, en el distrito de Mecidiyeköy, indignados por la tragedia ocurrida el sábado y que según denuncian ha puesto de manifiesto la falta de medidas de seguridad en el sector.

La respuesta ofrecida por el Holding Torunlar, negando cualquier responsabilidad y achacando el accidente a un supuesto incumplimiento de las normativas por parte de los trabajadores, ha enfurecido aún más a los sindicatos y disparado las acusaciones contra las autoridades por su laxitud a la hora de controlar las condiciones de trabajo en este tipo de grandes inversiones.

Mientras nueve responsables de la compañía que fueron detenidos tras el accidente quedaron en libertad tras ser interrogados por la policía, el lunes eran detenidas dos personas que trabajaban para la empresa que operaba los ascensores de la obra, Geda Major.

Los trabajadores denuncian la falta de seguridad

Pero los testimonios de varios trabajadores han contradicho la versión ofrecida por la empresa constructora sobre el respeto a las normativas de seguridad en el trabajo, y no son pocos los que estos días se han atrevido a acusar a Torunlar GYO de ignorar todas las advertencias y avisos que el personal llevaba tiempo haciendo sobre fallos en los ascensores.

Así lo aseguraba al diario turco Vatan uno de los operarios de la obra, Emrah Acar, quien aseguró que a causa de la falta de presupuesto para la reparación desde hacía al menos dos meses estaban recurriendo a pequeños trucos para mantener el ascensor en activo, después de que éste sufriera una avería en su mecanismo de frenado. Ese mismo mecanismo es el que se sospecha ahora que podría estar relacionado con el mortal accidente que el sábado costó la vida a 10 trabajadores.

“El ascensor se salía de las guías y cuando lo hacía, presionábamos el botón de parada de emergencia y golpeábamos la cabina contra las paredes para hacer que se detuviese… Durante dos meses le estuve diciendo a los encargados que el mecanismo de frenado no funcionaba. Si hubieran escuchado, este desastre no habría ocurrido”, declaró Acar, quien se preguntó además cómo era posible que Hıdır Ali Genç, uno de los fallecidos en el siniestro y que llevaba sólo una semana trabajando allí, fuera nombrado encargado de las operaciones del ascensor la tarde en que se produjo la tragedia. “Le dije que apretara el botón de parada de emergencia (si se estropeaba), pero creo que no lo hizo. O quizás lo hizo pero el ascensor no se paró”, reflexionó Acar.

Otros trabajadores del complejo han asegurado que ese mismo ascensor ya sufrió otra caída un mes antes del accidente desde el piso 20º, pero que en aquella ocasión su único ocupante, de nombre Hüseyin Yıldız, sobrevivió gracias a un mecanismo de paracaídas que se activó a tiempo. El propio Yıldız ha relatado ahora cómo contó a los supervisores y responsables de la compañía lo ocurrido, pero estos aparentemente no hicieron nada al respecto. “Y antes de eso, el montacargas también cayó a tierra pero no le ocurrió nada a nuestros compañeros porque no cayó desde mucha altura. También contamos eso (a los encargados). Había un problema cada día y se lo decíamos a nuestros jefes, yo personalmente lo dije también. ¿Tiene que morir la gente antes de que se tomen medidas?”, se preguntó Yıldız.