Condena unánime de la clase política turca al atentado en Estambul

El presidente de la República Abdullah Gül, el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan y el líder opositor Kemal Kılıçdaroğlu han condenado el ataque terrorista.

El presidente de la República Abdullah Gül, el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan y Kemal Kılıçdaroğlu, líder del principal partido de la oposición, fueron algunas de las voces que condenaron ayer enérgicamente el atentado suicida que ha causado 32 heridos en una de las plazas más céntricas de Estambul, y cuyos autores y motivos aún se desconocen.

El presidente turco Abdullah Gül fue uno de los primeros en condenar el ataque perpetrado el domingo por la mañana en la concurrida Plaza Taksim de Estambul, asegurando que los terroristas no lograrían su objetivo y subrayando el hecho de que este atentado se produzca en un momento en que se están ampliando las libertades y derechos en Turquía.

«Aquellos que han preferido la violencia por encima de la amistad, la hermandad y la paz, no podrán alcanzar sus objetivos ante la unidad de nuestro pueblo, su solidaridad y su deseo de vivir pacíficamente», dijo Gül. «Tales actos de terror no sirven a los esfuerzos para resolver problemas en un período en que los derechos democráticos y las libertades están mejorando, en que todo el mundo se ha movilizado para encontrar soluciones a los problemas, y cuando nuestro pueblo muestra su deseo de vivir en paz y con tranquilidad».

Las palabras más duras llegaron no obstante probablemente de boca del primer ministro Erdoğan, que se encontraba en un acto inaugural en la provincia suroriental de Mardin con motivo de la entrega de nuevas viviendas a los desplazados por las obras de construcción de la nueva presa de Ilısu, que aspira a convertir la zona en un vergel posibilitando nuevos cultivos de regadío. Erdoğan, que se enteró del atentado mientras pronunciaba un discurso ante cientos de personas de la zona, dijo que no habrá ningún tipo de tolerancia para los que quieren acabar con la paz y la estabilidad de Turquía.

«Quiero reiterar una vez más que nunca toleraremos a aquellos que pretenden acabar con la paz, la estabilidad y la seguridad en Turquía. Semejantes atentandos no evitarán que completemos nuestros objetivos de lograr la unidad y el desarrollo de nuestro país», declaró el primer ministro ante los presentes.

«Nuestra unidad y solidaridad será la mejor respuesta a aquellos que intentan evitar el desarrollo de Turquía. Ellos intentan evitar que construyamos presas como Ilısu, invernaderos construídos para emplear a decenas de miles de personas, y la creación de una Turquía moderna e industrial. Pero estamos determinados a mantener nuestro progreso. Construiremos escuelas y hospitales. Haremos todo lo que esté en nuestra mano para mejorar las condiciones de vida en nuestros pueblos», continuó diciendo Erdoğan. «Os repito una vez más que este tipo de ataques no desviarán a  Turquía de su objetivo de unidad, fraternidad y desarrollo. Mis queridos hermanos, somos uno y estamos juntos».

Kılıçdaroğlu: «El terrorismo es un crímen contra la humanidad»

Por su parte Kemal Kılıçdaroğlu, líder del principal partido de la oposición (Partido Republicano del Pueblo, o CHP), emitió el domingo un comunicado de prensa en el que condenaba el atentado con bomba en la Plaza Taksim de Estambul y destacaba la necesidad de no descansar en la lucha contra el terrorismo. «El último atentado terrorista ha demostrado que la lucha contra el terrorismo debería continuar con determinación… El terrorismo es un crímen contra la humanidad, y no es posible conseguir resultados mediante las armas y la violencia», rezaba el comunicado.

Continúan las investigaciones

Mientras tanto continúan las investigaciones sobre el atentado del domingo en la Plaza Taksim. El ministro del Interior, Beşir Atalay, declaró a la prensa que por ahora prefiere que se mantenga la cautela acerca de quién podría estar detrás del ataque, cuya autoría aún no ha sido reivindicada a pesar de que algunos medios en Turquía han especulado con la posibilidad de que se trata de una represalia de la organización internacional Al Qaeda en represalia por las últimas detenciones de varios de sus militantes en Turquía. Algunos periódicos nacionales han sugerido también que podría ser un atentado perpetrado por el grupo terrorista kurdo PKK, que había declarado una tregua unilateral que estaba a punto de expirar.

Atalay, que se encontraba en China acompañando al ministro de exteriores Ahmet Davutoğlu que está de visita oficial por el país, dijo a los periodistas que había sido informado del atentado tan sólo diez minutos después de que se produjera y que había seguido los acontecimientos desde allí. Tras lo ocurrido, el ministro Atalay decidió regresar de inmediato a Turquía y se espera que llegue a Estambul este mismo lunes.