China pone fin a su histórica política de hijo único

El Partido Comunista Chino anunciaba el jueves que, por primera vez desde 1979, las parejas que lo deseen podrán tener dos hijos para frenar el envejecimiento de la población.

El Partido Comunista de China anunció el jueves el fin de las restricciones vigentes desde hace más de tres décadas que limitaban el número de niños que podían tener las parejas a un sólo hijo.

El anuncio fue realizado en un comunicado tras el Plenario del Comité Central del partido, explicando que las parejas que lo deseen podrán tener dos hijos: un cambio que según explicó la agencia de noticias oficial china Xinhua “busca equilibrar el desarrollo de la población y responder al desafío del envejecimiento de la población”.

La medida supone un cambio histórico en la planificación familiar estatal llevada a cabo en China desde que la política de hijo único fuera introducida a finales de los años 70 para frenar el crecimiento de la población. No obstante ya desde noviembre de 2013 Pekín autorizó a millones de familias chinas a tener dos hijos, siempre que uno de los progenitores fuera también a su vez hijo único.

Pese a sus relativos éxitos iniciales, durante años los expertos han advertido que la política del hijo único introducida en 1979 por las autoridades chinas -salvo en el ámbito rural, donde se permitía tener un segundo hijo si la primogénita era niña– ha causado un progresivo envejecimiento de la población que amenaza la competitividad futura del país, y que podría suponer un grave problema social y económico en años venideros.

La política de hijo único en China está también detrás del elevado número de abortos y esterilizaciones forzosas en el país, según han denunciado reiteradamente diversas organizaciones de derechos humanos, pese a que las autoridades chinas siempre han negado estas prácticas.