Cerca de 150 muertos tras el ataque a un campus universitario en Kenia

Las milicias extremistas Al-Shabaab de la vecina Somalia reivindicaron los ataques en la ciudad de Garissa, al este del país, en el que es el peor atentado sufrido por Kenia desde 1998.

Al menos 147 personas murieron el jueves después de que miembros de las milicias extremistas Al-Shabaab de la vecina Somalia tomasen a cientos de estudiantes como rehenes en un campus universitario de la ciudad de Garissa, al este de Kenia, según confirmaron fuentes oficiales de este país africano.

El secretario del interior keniata, Joseph Nkaissery, notificaba a la prensa a última hora del jueves que la operación había concluido y que tras 16 horas de tensión “los cuatro terroristas han muerto”, al tiempo que lamentaba la muerte de “jóvenes ciudadanos” y confirmaba las 147 víctimas mortales.

Nkaissery, que no precisó cuántas de las víctimas mortales eran estudiantes y cuántos miembros de las fuerzas de seguridad, añadió además que 79 estudiantes habían resultado heridos y que nueve de ellos se encontraban en estado muy grave, por lo que habían sido trasladados por vía aérea hasta la capital, Nairobi.

De hecho el ministro indicó que los terroristas portaban explosivos y se inmolaron matando a algunos de los miembros de las fuerzas de seguridad que participaron en el asalto al campus. “Cuando nuestros agentes les dispararon, explotaron matando a algunos de nuestros hombres. Parte de la metralla hirió a muchos de ellos”, declaró Nkaissery.

Las milicias de Al-Shabaab, que asaltaron la universidad en la mañana del jueves tomando a cientos de estudiantes como rehenes mientras dormían, confirmaron a través de diversos medios de comunicación afines la autoría del ataque. “Hemos atacado la universidad de Garissa porque estamos en guerra con Kenia”, dijo un portavoz del grupo. Varios testigos del ataque dijeron que los terroristas entraron disparando y arrojando granadas, antes de separar a los estudiantes musulmanes de los cristianos y disparar contra éstos indiscriminadamente.

Este no es el primer atentado en el país de Al-Shabaab, un grupo vinculado a la red terrorista Al-Qaeda y que condena a Kenia por su intervención militar en la vecina Somalia. A finales de 2013, hombres armados de Al-Shabaab irrumpieron en un centro comercial de Nairobi y secuestraron también a cientos de personas, en una operación que se saldó con 67 muertos, incluyendo los propios terroristas. No obstante el peor atentado sufrido por Kenia ocurrió en 1998 cuando un camión bomba explotó junto a la embajada de Estados Unidos, provocando 213 muertos.

Turquía condena el atentado

El gobierno turco se sumó el jueves a las voces de condena de la comunidad internacional por el sangriento ataque, incluyendo el presidente del país, Recep Tayyip Erdoğan, quien expresó su “gran tristeza” por lo ocurrido y quiso transmitir sus “condolencias a las familias de las víctimas”.

“Los ataques en Kenia muestran que el terrorismo no tiene ni religión ni nacionalidad. Turquía seguirá estando al lado del pueblo de Kenia y cooperando con el país en la lucha contra el terrorismo”, declaró el Presidente de la República en un comunicado.