Barzani: ‘’Es hora de redibujar las fronteras de Oriente Medio’’

El presidente del Kurdistán iraquí afirmó que es hora de que los líderes mundiales reconozcan el fracaso del tratado de Sykes-Picot, un acuerdo secreto entre el Imperio Británico y Francia que estableció hace un siglo las fronteras de Medio Oriente.

El presidente del Gobierno Regional Kurdo del norte de Irak (KRG, por sus siglas en inglés) Masud Barzani ha pedido a los líderes mundiales que reconozcan el fracaso del tratado de Sykes-Picot, un acuerdo entre el Imperio Británico y Francia que estableció hace un siglo las fronteras actuales de Medio Oriente, afirmando que es hora de que crear un nuevo acuerdo que vuelva a dibujar la región y en el que debería incluirse un Estado kurdo.

En declaraciones realizadas durante una entrevista concedida al diario británico The Guardian, Barzani aseguró que la comunidad internacional ha comenzado a aceptar el hecho de que ni Siria ni Irak volverán a tener las fronteras de antaño, subrayando que forzar la convivencia entre distintos pueblos y religiones en la región –como en el caso de estos dos países- había demostrado ser un error.

“Creo que entre ellos mismos, han llegado a esta conclusión de que la era de Sykes-Picot se ha terminado… Tanto si lo dicen como si no, tano si lo aceptan como si no, la realidad sobre el terreno es esa. Pero como ya saben, los diplomáticos son conservadores y dan sus opiniones en las últimas etapas. Y algunas veces ni siquiera pueden mantenerse al día de los acontecimientos”, declaró el presidente del Kurdistán iraquí.

Según Barzani, que en los últimos años ha acelerado sus esfuerzos por romper con el gobierno central de Bagdad y establecer un Estado kurdo al norte de Irak, intentar mantener el statu quo en Oriente Medio sólo contribuirá a llevar más divisiones y conflictos a la región.

A sólo unos meses del centenario del Acuerdo Sykes-Picot con el que Francia y Reino Unido acordaron repartirse el Imperio Otomano si ganaban la I Guerra Mundial, las fuerzas peshmerga del KRG controlan ciudades clave del norte de Irak como Kirkuk o Sinjar además de otros territorios anteriormente bajo control de Bagdad, y se encuentran a pocos kilómetros de Mosul, la tercera mayor ciudad de Irak que en junio de 2014 cayó en manos del autoproclamado Estado Islámico (Daesh).