Aumenta la tensión en Kirguizistán, que ordena arrestar al presidente

El gobierno provisional de Kirguizistán anuló el martes la inmunidad del antiguo presidente del país, Kurmanbek Bakiyev, que fue depuesto la pasada semana en una sangrienta revuelta popular.

El gobierno provisional de Kirguizistán anuló el martes la inmunidad del antiguo presidente del país, Kurmanbek Bakiyev, que fue depuesto la pasada semana en una sangrienta revuelta popular y permanece desde entonces refugiado al sur del país acompañado de miles de sus seguidores.
 
Azimbek Beknazarov, portavoz de justicia del nuevo gobierno de Kirguizistán surgido de la insurrección popular, amenazó con detenerlo si Bakiyev no se entregaba voluntariamente a las autoridades del país, que el depuesto presidente no reconoce como legítimas. Además el levantamiento de su inmunidad permitirá iniciar un proceso judicial en su contra, si bien por ahora no está claro de qué cargos se le acusará.
 
Por su parte Bakiyev, que el lunes apareció ante miles de sus partidarios en su localidad natal de Teiit, al sur del país, se negó a entregarse y dijo que no renunciaría a su cargo, desafiando claramente a las nuevas autoridades surgidas de la revuelta que dejó casi un centenar de muertos y más de 1.500 heridos, según las últimas cifras.
 
Ayer martes miles de sus seguidores se manifestaron en la localidad sureña de Djalal-Abad, aumentando así la tensión entre el norte y el sur de este país centroasiático, algo que según los analistas hace temer en nuevos estallidos de violencia entre partidarios del presidente y de la oposición, o incluso en una guerra civil en Kirguizistán, país pobre pero que alberga una base militar rusa y otra estadounidense vital para el abastecimiento de las tropas de la OTAN en Afganistán.