Más de 1.000 civiles han muerto durante este año en Afganistán

Un total de 1.074 civiles murieron entre enero y junio de este año víctimas de la guerra en Afganistán, según una organización de derechos humanos, lo que supone un aumento del 1,3%.

Un total de 1074 civiles murieron entre enero y junio de este año víctimas de la guerra en Afganistán, según una organización de derechos humanos, lo que supone un aumento del 1´3% con respecto al mismo período del año anterior.
 
Además de esos más de mil civiles muertos, durante los seis primeros meses de 2010 otras 1.500 personas resultaron heridas, según explicó en su informe semestral la ONG con sede en Kabul «Centro de Seguimiento de los Derechos en Afganistán» (ARM, por sus siglas en inglés), que responsabiliza a la insurgencia talibán de 661 de esas muertes -un 61% del total-, principalmente a causa de la colocación de minas terrestres y bombas en carreteras y a atentados suicidas.
Por su parte las fuerzas internacionales presentes en el país centro-asiático fueron responsables según el informe de ARM del 19´55% de las víctimas mortales entre enero y junio de este año, sumando un total de 210 civiles. Aunque la cifra es alta, representa una reducción considerable de las víctimas con respecto a otros años, principalmente gracias a las «restricciones impuestas en el uso de bombardeos aéreos», tal y como explicó la ONG en su informe.
El resto de las víctimas civiles fueron causadas por las fuerzas de seguridad afganas -108 civiles muertos- o por «hombres armados asociados con firmas privadas de seguridad o grupos criminales armados», que causaron la muerte a 67 personas.
A pesar de que el nuevo comandante en jefe de las tropas internacionales, David Petraeus, ha declarado su intención de reducir las pérdidas de vidas civiles «al mínimo absoluto», ARM considera en su informe que la llegada de más tropas extranjeras tendrá consecuencias negativas para la población.
Según Naciones Unidas, 2009 ha sido hasta ahora el más sangriento para la población civil en Afganistán desde la caída del régimen talibán, con 2.412 muertos, debido sobre todo al aumento de la insurgencia talibán y a la expansión de la guerra a nuevas regiones. Actualmente hay unos 130.000 soldados extranjeros desplegados en Afganistán, cifra que se espera llegue hasta los 150.000 en los próximos meses como parte del esfuerzo bélico de los países que componen la fuerza internacional para acabar con los focos de resistencia talibán.