Los arqueólogos que trabajan en el yacimiento de Troya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, han sacado a la luz nuevas evidencias de un gran terremoto ocurrido hace unos 1.500 años que provocó el colapso de una calle pavimentada de época romana, y que causó una gran destrucción en la ciudad precipitando su declive. Los trabajos arqueológicos, desarrollados en la provincia noroccidental de Çanakkale, están aportando nuevos datos sobre cómo era la vida en Troya durante el Imperio Romano.
Las excavaciones arqueológicas, dirigidas por la Universidad 18 de Marzo de Çanakkale (ÇOMÜ) con autorización del Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía, han identificado huellas del seísmo en una vía de la antigua ciudad romana. El director de las excavaciones de la antigua ciudad de Troya, el profesor Dr. Rüstem Aslan, explicó en declaraciones a la agencia Anatolia que “la ciudad baja de época romana, donde continuamos las excavaciones, vivía un periodo muy importante y esplendoroso bajo el dominio romano; especialmente, tras la visita de Augusto a Troya en la década de los años 20 a. C., el esplendor de la ciudad aumentó aún más”.
“Por lo que sabemos de los registros históricos, la ciudad romana de Troya fue en realidad destruida por dos grandes terremotos. La última gran destrucción ocurrió alrededor del año 500 d. C. A partir de las huellas conservadas en esta calle, podemos ver que esos terremotos de finales de época romana causaron daños muy importantes en la vía. Fue un terremoto que destruyó Troya. Sabemos que la última gran destrucción de Troya se produjo con un terremoto hace aproximadamente 1.500 años: podemos verlo con bastante claridad en las huellas que hay aquí, en los restos de esta calle romana”, dijo Aslan.
El profesor señaló que la historia de ocupación de la antigua Troya se extendió aproximadamente desde el año 3000 a. C. hasta el 500 d. C., y afirmó que estos nuevos hallazgos respaldan la idea de que los terremotos ocurridos al final del periodo romano provocaron la destrucción de la ciudad. En este sentido, Aslán dijo que, si bien Troya pudo ser reconstruida tras seísmos anteriores, después de los grandes terremotos ocurridos al final del período romano la ciudad no pudo recuperarse.
Los historiadores creen hoy día que los grandes terremotos del final del periodo romano dejaron marcas permanentes en la estructura física de Troya, que nunca volvió a recuperar su antiguo esplendor y fue abandonada. Aunque la ciudad había podido sobrevivir a desastres naturales en distintas etapas de su historia, el último gran terremoto está considerado por los arqueólogos como el gran punto de inflexión que selló el destino de Troya para siempre; y los hallazgos arqueológicos realizados ahora en Turquía constituyen, precisamente, una de las pruebas más relevantes para reforzar el conocimiento arqueológico e histórico sobre el final de Troya.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





