Armenia descarta una solución diplomática al conflicto con Azerbaiyán

El primer ministro armenio ha hecho un llamamiento a la población para que más voluntarios se alisten en la guerra contra Azerbaiyán: «Victoria o derrota. No hay Armenia sin Artsaj».

El primer ministro armenio Nikol Pashinyan ha descartado en un video difundido a través de las redes sociales cualquier solución diplomática al conflicto con Azerbaiyán por los territorios ocupados de Nagorno-Karabaj, ligando la supervivencia de la autodenominada República Artsaj -sin reconocimiento internacional- a la de la propia Armenia.

«Todo lo que es diplomáticamente aceptable para el lado armenio (…) ya no es aceptable para Azerbaiyán«, dijo Pashinyan, pidiendo a todos los alcaldes y gobiernos locales que organizasen unidades de auto defensa. «Sólo tenemos dos opciones: victoria o derrota, no hay nada intermedio», advirtió el premier armenio, haciendo un llamamiento a que se alisten más voluntarios para el frente en Karabaj.

«No hay una solución diplomática al problema de Karabaj en este momento, y no la habrá durante mucho tiempo…», declaró Pashinyan. «No hay Armenia sin Artsaj. Por tanto, proteger los derechos de la gente de Artsaj significa proteger los derechos de la gente de Armenia. Y eso significa tomar las armas y luchar hasta que llegue la ocasión de una solución diplomática aceptable», insistió.

Estas declaraciones se producen después de que el ministro de exteriores ruso Sergei Lavrov mantuviera dos reuniones por separado con sus homólogos de Armenia y Azerbaiyán en Moscú para tratar de implementar sobre el terreno un alto al fuego efectivo y duradero, algo que hasta la fecha ha sido imposible dado que ambos bandos se acusan de violar la tregua y atacar a la población civil.

Las autoridades de Azerbaiyán denuncian que más de 60 civiles han muerto y 270 han resultado heridos desde que se reanudaran los combates en Karabaj a finales de septiembre, elevando la cifra de viviendas dañadas por ataques de Armenia a más de 1.700. Días atrás Pashinyan reconoció que las fuerzas armenias estaban perdiendo el conflicto, pero en sus declaraciones más recientes calificó las últimas retiradas como «movimientos estratégicos».