13 detenidos por el derrumbe de edificios durante el terremoto en İzmir

Otras 9 personas están en busca y captura en relación con el colapso de varios edificios en el terremoto de 6,6 grados que sufrió la ciudad turca el pasado octubre, que dejó 115 muertos.

Al menos 13 personas fueron detenidas hoy en Turquía como parte de la investigación relacionada con el derrumbe de 8 edificios en mal estado que sufrieron un colapso total durante el terremoto que sufrió en octubre del año pasado la ciudad turca de İzmir (Esmirna), y que causó 115 muertos y más de mil heridos.

Los detenidos hoy se encontrarían entre los 22 buscados por las autoridades turcas; están acusados de ser responsables de parte de las muertes y de los daños materiales debido a las negligencias cometidas durante la construcción de los edificios, en los que se emplearon materiales de mala calidad.

Poco después del seísmo, que alcanzó los 6,6 grados en la escala Richter, una decena de personas ya fueron arrestadas, si bien tres de ellas serían posteriormente puestas en libertad bajo control judicial. Ahora, estas nuevas detenciones se producen después de que un informe preliminar elaborado por expertos de varias universidades y centros de investigación señalase como culpables del colapso de los edificios a quienes los construyeron o no quisieron tomar medidas para corregir sus deficiencias.

Precisamente entre las personas sobre las que pesa una orden de detención se encontraría el propietario de una vivienda que se negó a autorizar que se llevasen a cabo obras en el edificio para reforzarlo ante un posible terremoto, en contra de la opinión del resto de vecinos. El informe corrobora que las muestras tomadas de los edificios derrumbados durante el terremoto muestran que la causa principal de su colapso fue el uso de materiales de baja calidad, así como errores en el diseño de los edificios.

La gran mayoría de los edificios que sufrieron un derrumbe durante el terremoto en İzmir habían sido construidos hacía más de dos décadas, antes de que entraran en vigor las nuevas regulaciones sobre edificación en Turquía más estrictas a raíz del Gran Terremoto del Mármara de 1999. Todas las víctimas mortales se produjeron en los edificios construidos en el distrito de Bayraklı, una zona que además no era apta para edificar debido a que había sido un terreno pantanoso.