Un tribunal de Turquía ratifica que los usuarios de la app ByLock son seguidores de Gülen

La Corte Suprema de Apelaciones de Turquía ha ratificado una sentencia que condenó a dos jueces a 10 años de prisión por prevaricación y como colaboradores del movimiento religioso, identificándolos gracias al uso de esta aplicación móvil.

La Corte Suprema de Apelaciones de Turquía (Yargıtay) ha dictaminado que el uso de ByLock, una aplicación móvil usada para chatear y que fue utilizada como principal medio para comunicarse entre los seguidores del movimiento religioso dirigido por Fethullah Gülen, puede ser considerada como evidencia suficiente para determinar que un sospechoso está vinculado a este grupo, acusado en Turquía de planificar y orquestar el fallido golpe de Estado del 15 de julio de 2016.

En el veredicto, que podría tener consecuencias para decenas de juicios e investigaciones en marcha a raíz del intento golpista, el alto tribunal turco decidió ratificar una sentencia previa de un tribunal inferior relativa a un caso que implicaba a dos exjueces, Metin Özçelik y Mustafa Başer, destituidos y acusados de ayudar a poner en libertad a miembros de la secta de Gülen, denominada oficialmente en Turquía por las siglas FETÖ (Grupo Terrorista de Fethullah).

Ambos acusados habían apelado su condena a 10 años prisión –por pertenencia a organización terrorista y abuso de poder- ante la Corte Suprema de Apelaciones alegando que el uso de la aplicación ByLock no podía ser considerada como un indicador de vínculos con la organización religiosa dirigida por Gülen. Sin embargo el alto tribunal ha sentenciado ahora que el uso de la app sí puede ser considerada como evidencia para condenar a un acusado.

En su razonamiento, el tribunal que condenó a ambos jueces señaló que ByLock fue creada por miembros de FETÖ para ser usada en exclusiva entre los miembros del movimiento religioso, y que tanto Özçelik como Başer la usaron no de forma accidental sino deliberada, dándose de alta en la aplicación y usando contraseñas para acceder a la misma hasta más de 400 veces.

La mayoría de los acusados de pertenencia a la organización de Gülen han alegado ante los tribunales que descargaron ByLock por accidente y que la usaron simplemente para chatear con algunos amigos; sin embargo la investigación desarrollada por la Agencia Nacional de Inteligencia de Turquía (MİT) ha determinado que la app –que ya no es accesible y que fue desencriptada por los servicios secretos turcos- fue creada y utilizada exclusivamente para los miembros de FETÖ.

La investigación ha descubierto que 95 de las 100 primeras personas que descargaron e instalaron la aplicación móvil tras ser creada eran miembros de los servicios de inteligencia de la policía, donde los miembros de Gülen se infiltraron durante décadas; los otros cinco eran miembros del Consejo de Investigación Científica y Tecnológica de Turquía (TÜBİTAK), una importante institución científica del Estado donde las autoridades turcas creen que también se produjo una importante infiltración de seguidores de la secta, y donde se sospecha que se gestó la propia ByLock.

Las autoridades turcas han identificado hasta la fecha a más de 100.000 personas que descargaron la app y la usaron para mantener contacto sobre las actividades del movimiento Gülen; entre los mensajes decodificados se han descubierto aquellos en los que se urgía a los seguidores de FETÖ a ayudar a los golpistas.

ByLock fue probablemente la principal vía de comunicación para mantener correspondencia secreta entre los seguidores de Gülen hasta que la app fue descubierta y desencriptada tras el fracaso del golpe, sacando a la luz las comunicaciones secretas del grupo y a sus miembros, y obligando a partir de entonces a los fieles al movimiento a recurrir a otros sistemas alternativos.