Cruce de críticas entre Erdoğan y la Unión Europea

El presidente turco acusó el lunes a la UE de utilizar “dobles estándares” y de ignorar las razones tras las detenciones el domingo en medios afines al movimiento religioso liderado por Fethullah Gülen.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan criticó el lunes a la Unión Europea por lo que calificó como reacciones “impetuosas” a las detenciones practicadas el domingo por la policía, que incluyeron a directivos y periodistas del diario turco Zaman y la cadena Samanyolu, ambos medios vinculados al movimiento religioso dirigido por el clérigo exiliado en EE.UU. Fethullah Gülen.

“La Unión Europea no puede interferir en los pasos dados (…) en el Estado de derecho contra los elementos que amenazan nuestra seguridad nacional”, dijo Erdoğan el lunes refiriéndose al movimiento dirigido por Gülen (conocido entre sus seguidores como “Hizmet” o “Servicio”), durante un discurso ofrecido en una ceremonia de inauguración de una refinería de petróleo en la provincia de Kocaeli, al noroeste del país. “Nadie tiene autoridad para inmiscuirse en los pasos dados por la seguridad nacional. La UE debería reservarse sus opiniones… Deberían preocuparse de sus propios asuntos”, insistió el presidente turco.

Erdoğan se refería de esta forma a las manifestaciones realizadas el día anterior por la jefa de política exterior de la UE, Federica Mogherini, y el comisario para la ampliación Johannes Hahn, quienes en un comunicado conjunto mostraron su preocupación por las redadas y detenciones llevadas a cabo el domingo.

“Las redadas policiales y arrestos de varios periodistas y representantes de medios de comunicación en Turquía ocurridas hoy son incompatibles con la libertad de medios, que es un principio fundamental de la democracia… Esta operación va en contra de los valores europeos y los estándares de los que Turquía aspira a formar parte”, dijeron ambos representantes. La Casa Blanca también manifestó el mismo domingo su preocupación por las detenciones, y dijo estar “siguiendo detenidamente” los acontecimientos, al tiempo que instó al gobierno turco a respetar la libertad de prensa.

El presidente turco contestaba sin embargo a estas y otras críticas, acusando a los medios afines a Gülen de elaborar “noticias y portadas inventadas” para distorsionar la imagen exterior de Turquía. “No prestéis atención a las mentiras. Acontecimientos muy buenos están ocurriendo ahora y continuarán ocurriendo en Turquía. Todo esto es parte de un proceso de normalización”, declaró el lunes.

“Me pregunto si aquellos que han mantenido a este país a las puertas de la UE durante 50 años saben lo que significa ahora este paso”, insistió Erdoğan refiriéndose a la investigación abierta contra Gülen y sus seguidores, a los que Ankara acusa de intentar infiltrarse en las instituciones del Estado. “Ellos (la UE) deberían fijarse en sus propios dobles estándares por no castigar a los miembros de grupos terroristas como el PKK” añadió, criticando que muchos países europeos sigan permitiendo las actividades de este grupo armado pese a que la UE lo considera una organización terrorista.

Erdoğan recordó que el propio diario Zaman había anunciado la operación policial del domingo días antes de que tuviera lugar, lo que a su juicio es una prueba más de que tienen vínculos ilegales dentro del Estado. “Comenzaron a concentrarse ante las sedes de sus periódicos, con la esperanza de que evitarían las detenciones… Son bien conscientes del alcance de su traición: es por eso que están fanfarroneando”, afirmó.

Réplica desde Bruselas

Precisamente el lunes la máxima responsable de política exterior de la UE mostraba su sorpresa tras conocer las declaraciones realizadas por Erdoğan sobre las palabras que ella misma había manifestado el día antes respecto a los últimos acontecimientos en Turquía.

“He visto las reacciones del presidente Erdoğan y estoy muy sorprendida, porque en la visita que realizamos (a Turquía) la semana pasada, discutimos de una forma muy constructiva tanto con él como con el primer ministro Davutoğlu y con muchos de los ministros sobre el camino a seguir (para la integración en la UE), y estuvimos de acuerdo”, dijo Mogherini.

Arınç: no hay ninguna influencia política en las detenciones

El vice primer ministro turco Bülent Arınç salía también a última hora del lunes al paso de las críticas hechas desde Bruselas volviendo a insistir en que tras esta operación policial no está la mano del gobierno, sino que se trata de un proceso judicial iniciado por un particular que presentó una demanda contra el movimiento religioso Gülen en 2011.

El demandante sería uno de los líderes de un grupo religioso conocido como los «Tahşiyeciler» («Comentadores»), un movimiento crítico y rival de Gülen, contra el que medios afines a este último como Zaman o Samanyolu elaboraron en 2009 una serie de artículos y noticias e incluso una polémica serie de televisión («Tek Türkiye«) en la que aquellos eran mostrados como una organización terrorista. Todo ello condujo un año más tarde -en 2010- a la detención de decenas de miembros de ese grupo -supuestamente con pruebas falsas presentadas por policías y fiscales vinculados a Gülen- y al encarcelamiento de su líder, Mehmet Doğan, que pasó 18 meses en prisión preventiva antes de salir en libertad y querellarse contra Gülen.

“No hay ninguna influencia política en el proceso. No ha sido puesto en marcha por una orden de un ministro”, subrayó Arınç, quien además negó que las detenciones del domingo supusieran un atentado contra la libertad de prensa, dado que los detenidos no están acusados por el ejercicio de su profesión.

Orden de detención contra Gülen

Mientras el lunes salían en libertad cinco de los cerca de treinta detenidos el día anterior acusados de pertenencia a organización criminal y fabricación de pruebas falsas, algunos diarios en Turquía próximos al gobierno sugerían que entre los seguidores del movimiento liderado por Fethullah Gülen hay gran temor a que el próximo objetivo sea su propio líder, para el que Ankara podría emitir una orden de detención internacional y solicitar una extradición a EE.UU. en breve. El propio fiscal encargado del caso habría manifestado el domingo que la única razón por la que el mismo Gülen no había sido detenido en la operación era que éste no reside en Turquía.