Un singular entierro en Turquía

La localidad turca de Ayvalık, en la costa norte del Mar Egeo, fue escenario esta semana del singular entierro de un hombre, fallecido a los 76 años de un ataque al corazón, y que por su condición de ateo quiso ser enterrado sin una ceremonia religiosa. Según sus deseos, fue enterrado junto con su peine, su maquinilla de afeitar y su navaja de bolsillo en su tumba, que luego fue rodeada por todos sus lados con placas de hormigón y sellada con cemento, puesto que el fallecido no quería que su cuerpo tuviese ningún contacto con la tierra.