Un juez y un fiscal del »caso Arinç» reciben sobres llenos de balas

Un juez y un fiscal que participan en la investigación acerca de un supuesto complot en el seno del ejército para matar al vice primer ministro turco Bülent Arınç recibieron cartas de amenaza.

Un juez y un fiscal que participan en la investigación acerca de un supuesto complot en el seno del ejército para matar al vice primer ministro turco Bülent Arınç recibieron cartas amenazantes que contenían varias balas de fusil, según informaron los principales medios de comunicación de Turquía.

El juez Kadir Kayan y el fiscal Mustafa Bilgili recibieron sendos sobres -al parecer remitidos desde Ankara-, cada uno de los cuales contenía ocho balas de los conocidos fusiles de asalto «Kalashnikov», según informó este martes el canal de noticias turco NTV, agregando que la policía de la capital ya había iniciado una investigación sobre las amenazas.

 
Tanto el juez como el fiscal participan en la investigación sobre el supuesto complot militar que denunció hace casi dos semanas el vice primer ministro Bülent Arınç para atentar contra su vida, y fueron los responsables de dirigir el registro de la sede de una unidad especial de comandos del ejército poco después de la denuncia de Arınç.
Este suceso no parece sin embargo ser un hecho aislado; el propio fiscal Bilgili ya denunció la semana pasada a la policía haber recibido varias llamadas anónimas amenazantes en las que se le advertía que no investigase la denuncia del vice primer ministro. El juez Kayan también recibió otra carta amenazadora en la que se le decía «esta es el último aviso», asegurando que si seguía profundizando en la investigación sobre el caso acabaría muerto.
El diario conservador turco Zaman aseguró además esta semana que el pasado jueves se descubrió a dos vehículos que seguían el coche del juez Kayan, lo que unido al resto de incidentes en torno al caso parece dar la razón a quienes desde el primer momento tomaron en serio el caso de Arınç, que saltó a finales de diciembre cuando miembros de su personal de seguridad dijeron haber visto a militares en torno a su domicilio, y se ha saldado hasta el momento con la detención de ocho soldados y el registro de varias oficinas del ejército turco.