Un ingeniero japonés se suicida en Turquía tras cometer un error en una obra

La víctima era hallada el lunes en un cementerio de Yalova después de que el sábado se desprendiese uno de los cables de acero de un puente colgante en cuya construcción trabajaba.

Un hombre japonés de 50 años de edad era hallado muerto el lunes en un cementerio local de la provincia turca de Yalova, al noroeste del país, en lo que según los primeros indicios podría tratarse de un caso de suicidio relacionado con un accidente ocurrido el sábado durante las obras de construcción de un puente en la vecina provincia de İzmit.

La víctima, identificada como Kishi Ryoichi, era encontrada el lunes por la mañana a la entrada de un cementerio del distrito de Altınova por un grupo de estudiantes, que avisaron inmediatamente a la policía y que sólo pudo certificar la muerte del hombre, que presentaba cortes en su garganta y muñecas y que tenía junto a él una nota de despedida.

Según informaron medios turcos, Ryoichi trabajaba como ingeniero para la empresa encargada del proyecto de las obras de la futura autopista que unirá Estambul con la ciudad egea de İzmir, y recientemente había estado al cargo de la construcción de un puente colgante sobre la bahía del golfo de İzmit que se prevé sea el más largo del mundo.

Según explicaron sus compañeros de trabajo, el fallecido –al que habían visto por última vez en la noche del domingo- se había sumido en una depresión desde que el sábado se desprendiera uno de los cables de acero que sujetan la estructura del puente.

“Soy completamente responsable de este suceso, nadie más ha tenido nada que ver”, decía otra nota encontrada en su habitación en la que se refería al accidente, por el que no obstante nadie resultó herido aunque obligó a suspender temporalmente el tráfico marítimo en la zona.