Un alto tribunal turco sentencia que la mujer puede seguir usando su apellido de soltera

El veredicto sienta jurisprudencia, y obliga a otros tribunales a aceptar las peticiones de mujeres que no quieran incluir en su nombre el apellido de su marido tras casarse.

Una sentencia de la Corte Suprema de Apelaciones de Turquía ha sentado jurisprudencia al dictaminar que una mujer casada puede seguir utilizando su apellido de soltera sin añadir el de su marido, en lo que varias asociaciones consideran una victoria para las mujeres del país euroasiático.

El veredicto del alto tribunal pone fin así al debate legal sobre si las mujeres pueden seguir usando su apellido de soltera tras el matrimonio, después de que en 2013 el Tribunal de Estrasburgo ya sentenciara que la costumbre de añadir el apellido del cónyuge violaba la Convención Europea sobre Derechos Humanos (CEDH).

La resolución emitida ahora por la máxima autoridad judicial de Turquía es vinculante y sienta un precedente, y contraviene una sentencia previa del Tribunal Constitucional, que establecía que la mujer sólo podía adoptar su apellido de soltera siempre y cuando lo acompañara del de su marido. En su razonamiento, la Corte Suprema de Apelaciones hace referencia precisamente a la CEDH y a los acuerdos internacionales firmados por Turquía contra la discriminación de la mujer.

El caso en cuestión fue presentado por Hatice Yılmaz Yüksekyıldız, una mujer a la que la oficina del registro civil local rechazó que en su documento de identidad sólo se incluyera su apellido de soltera, de forma que se registrase como Hatice Yılmaz. A partir de ahí se inició una larga batalla legal que ha terminado finalmente en victoria para Hatice y en una decisión que ha sentado especialmente bien entre las organizaciones feministas del país, que llevaban tiempo presionando para que se adoptase una medida de este tipo, pese a que las mujeres que quieran usar únicamente su apellido de soltera deberán seguir solicitándolo previamente ante un tribunal.

Los defensores en Turquía de este derecho para la mujer rechazan que la práctica de no usar el apellido del marido pueda llevar a confusiones de identidad o problemas burocráticos, y recuerdan que países europeos como Francia, Alemania o Austria ya tienen leyes similares que permiten a las mujeres casadas conservar únicamente su apellido de solteras, sin que ello haya supuesto un problema en la vida diaria o a la hora de realizar todo tipo de trámites.