Turquía y Grecia buscan potenciar la economía en el Egeo

Turquía quiere añadir las islas griegas del Mar Egeo a la lista de lugares a los que sus ciudadanos pueden viajar sin necesidad de visado, una idea que comparten los municipios griegos de la zona.

Turquía quiere añadir las islas griegas del Mar Egeo a la lista de lugares a los que sus ciudadanos pueden viajar sin necesidad de visado, una idea que comparten los municipios griegos de la zona, que creen que así se conseguiría impulsar el turismo y la economía en toda la región.
 
La posibilidad de que los ciudadanos turcos puedan viajar a las islas griegas del Egeo sin necesidad de obtener visado es uno de los puntos que el primer ministro Recep Tayyip Erdoğan tratará con su homólogo griego Gorgios Papandreu, durante la visita que realizará a finales de esta semana a Atenas. Los representantes del sector turístico afirman que una iniciativa así beneficiaría económicamente a ambos países, pero el hecho de que Grecia forme parte de la Unión Europea y Turquía somete la cuestión a muchos más obstáculos que los recientes acuerdos de libre visado que Ankara ha conseguido con otros países de la región, como Siria, Líbano o Jordania.
 
La idea de posibilitar que los turcos puedan viajar sin visado a las islas griegas volvió de nuevo a la agenda política hace unas pocas semanas, después de que los gobernadores de las islas griegas de Quíos, Lesbos, Samos y el archipiélago del Dodecaneso (en el que se incluye la isla de Rodas), todas ellas situadas frente a la costa turca del Mar Egeo, enviaran una petición al gobierno de Atenas pidiendo que se permitiera a los ciudadanos turcos viajar sin necesidad de tener que solicitar un visado.
 
«Definitivamente, sería un acontecimiento positivo para ambas partes», dijo en declaraciones al diario turco Hürriyet Birol Güçlü, experto en turismo. «Los griegos ya pueden venir a Turquía sin un visado, ¿por qué no pueden tener los turcos la misma posibilidad? Sin lugar a dudas incrementaría el número de turistas (en las islas griegas) y les ayudaría a mejorar su economía».
 
Otros expertos sin embargo no ocultan su escepticismo ante la posibilidad de una exención de visado para los ciudadanos turcos en el Egeo, ya que esta no es la primera vez que una medida así intenta aplicarse. En comparación con el proceso relativamente sencillo que supone abolir los requerimientos de visado que recientemente ha llevado a cabo con varios países de Oriente Medio (y próximamente también con Rusia), el caso de Grecia es mucho más difícil, ya que como miembro de la UE el gobierno griego tiene que cumplir con la normativa de visado que rige para 27 países. Grecia forma parte de la zona de libre tránsito Schengen, lo que requiere que todos sus miembros apliquen las mismas regulaciones, lo que complica seriamente que Atenas pueda unilateralmente proporcionar una exención de visado para un país no incluído en el acuerdo.
 
Actualmente los ciudadanos griegos pueden entrar en Turquía sin necesidad de visado, al igual que ocurre para cualquier ciudadano de la UE gracias a los acuerdos entre Turquía y la Unión Europea. Sin embargo, los turcos lo tienen más difícil, y salvo que posean un pasaporte especial o doble nacionalidad, para viajar a Grecia o a cualquier otro país de la UE precisan de un visado Schengen que les lleva varios meses en los que se les exigen largos y costosos trámites, para los que además no siempre la respuesta por parte del país al que quieren viajar es afirmativa.
 
Esto no siempre ha sido así. Hace diez años, durante el gobierno de Kostas Simitis en Grecia, se autorizó a los ciudadanos turcos a viajar a Grecia durante un día sin necesidad de visado. Años antes, incluso hubo un tiempo en que existía una libre circulación de ciudadanos en la zona sin necesidad de ningún trámite. Luego, debido a las regulaciones exigidas por la normativa Schengen, el acuerdo tuvo que ser cancelado y los turcos volvieron a necesitar obtener un costoso visado para viajar a islas que están a una hora o menos en barco desde sus costas.
 
Según explica Ekrem Demirtaş, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de İzmir, eliminar los requerimientos de visado no sólo ayudaría al desarrollo del turismo en la zona sino también a fomentar el comercio entre Turquía y Grecia. «Tenemos un potencial comercial de 8 millones de euros, pero aún no hemos conseguido utilizar ni la mitad de ese potencial», explicó.