Turquía pagará indemnizaciones y pensiones a las víctimas del golpe de Estado

Además de recibir compensaciones económicas y un salario de por vida, las víctimas de la intentona golpista del 15 de julio y sus familias tendrán acceso a múltiples beneficios sociales y ayudas.

El Estado turco pagará una compensación y una pensión mensual a las víctimas que resultaron heridas y a las familias de los muertos en el fallido golpe de Estado del 15 de julio, en el que 246 personas murieron y más de 2.100 resultaron heridas, la gran mayoría civiles que se enfrentaron a los golpistas.

Según anunció el viernes la Institución de la Seguridad Social (SGK) de Turquía en un comunicado publicado en su página web, las víctimas y sus familias recibirán una compensación económica que variará en cada caso desde las 17.719 liras (unos 5.300 euros) –para los heridos de menor consideración- hasta las 177.192 liras (53.000 euros) para quienes hayan quedado con un grado de discapacidad importante.

A estas indemnizaciones habrá que añadir el pago de una pensión mensual mínima de 3.203 liras (960 euros) para los beneficiarios durante el resto de su vida, y que en el caso de los civiles que hayan quedado discapacitados será de casi tres veces el salario mínimo turco, que en la actualidad es de 1.300 liras (390 euros).

Además los familiares de los civiles muertos por disparos de los soldados durante el intento de golpe de Estado recibirán preferencia para ser contratados como empleados públicos. Otros beneficios para los heridos y sus familiares incluyen prestaciones sanitarias gratuitas, pensiones de orfandad, préstamos hipotecarios a interés cero, ayudas para educación, transporte público gratuito, o descuentos en las facturas de agua y electricidad.

Estas ayudas equiparan a las víctimas del golpe del 15 de julio y a sus familiares a las víctimas del terrorismo, que según la legislación turca reciben también distintos grados de indemnizaciones y pagos por invalidez además de derechos de empleo en el sector público.

El pasado lunes el primer ministro turco Binali Yıldırım anunció el cambio de nombre del Puente del Bósforo –el primero construido para conectar la orilla asiática y europea de Estambul- por el de Puente de los Mártires del 15 de Julio, en honor de los caídos en ese día. El puente, construido en 1973, se convirtió en uno de los principales escenarios de la resistencia popular frente al golpe y más de 100 civiles cayeron muertos aquí, víctimas de los disparos de un grupo de militares golpistas que habían bloqueado su entrada con tanques.