Turquía no espera que la crisis en Ucrania amenace el suministro de gas natural

El ministro de energía turco afirma haber recibido garantías del gigante ruso Gazprom de que no cortará el suministro desde Rusia, que es el principal proveedores de gas natural de Europa y Turquía.

Ankara cree que la crisis que se vive en la región entre Ucrania y Rusia no supondrá una amenaza para el suministro de gas natural ruso hacia Turquía, según declaró el miércoles el ministro turco de energía Taner Yıldız.

«Creo que las declaraciones en pro de la normalización (de las relaciones entre Ucrania y Rusia) irán en aumento. No prevemos una nueva crisis ucraniana con respecto al gas natural», dijo Yıldız, considerando que una escalada de la tensión va en detrimento tanto de Occidente como de Rusia.

Moscú es el principal proveedor de gas natural de Turquía, principalmente a través del gigante ruso Gazprom, y ambos países tienen firmado un acuerdo de suministro por 30 años; dicho gas entra en Turquía a través de dos gaseoductos, uno de los cuales es el «West Stream«, que atraviesa precisamente Ucrania, y que provee al país euroasiático de 14.000 millones de metros cúbicos al año.

«En el caso de que la línea West Stream sea cortada, Turquía se verá afectada, eso está claro. El West Stream es el punto de suministro tanto de los sectores público como privado. En las conversaciones que hemos tenido con Gazprom, ellos han dicho que no ven posible (la suspensión del flujo de gas). Creo (por tanto) que no tendremos ningún problema», insistió no obstante el ministro turco.

Gazprom proporciona más de una cuarta parte del gas natural consumido en Europa, principalmente durante los meses de invierno, y el gigante energético ruso ha cortado en dos ocasiones en los últimos años el suministro de gas a través de Ucrania alegando disputas sobre el precio del gas con Kiev.

La UE ha acusado a la empresa estatal rusa -considerada la mayor compañía de Rusia y el mayor extractor de gas natural del planeta- de emplear el gas natural como un arma política, pero los intentos de Europa por diversificar sus fuentes de suministro dependen aún de la conclusión de otros proyectos para transportar gas, principalmente desde la región del Caspio o desde el norte de Irak a través de Turquía.