Turquía inicia una ofensiva en el norte de Irak tras los atentados del PKK

Comandos del ejército turco apoyados por cazas y helicópteros de combate penetraron varios kilómetros en territorio iraquí persiguiendo a los autores de los ataques.

Soldados turcos apoyados por caza-bombarderos y helicópteros de ataque lanzaron una importante incursión el miércoles cruzando la frontera iraquí persiguiendo a terroristas del PKK, después de que estos realizaran varios ataques simultáneos en la fronteriza provincia turca de Hakkari dejando un balance de al menos 24 miembros de las fuerzas de seguridad turcas muertos y 18 heridos.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan confirmó a los periodistas que el ejército turco había puesto en marcha una operación a gran escala en la frontera con Irak, incluyendo «una persecución intensa dentro de los límites de la legislación internacional» que habría llevado a las fuerzas turcas a cruzar la frontera iraquí. Sin ofrecer más datos, Erdoğan -que canceló un viaje previsto a Kazajistán y convocó una reunión de urgencia de su gabinete tras los graves atentados- añadió que su gobierno «jamás permitirá a nadie que ataque desde dentro o desde fuera a Turquía», en referencia al PKK y al uso que hace de las montañas fronterizas del norte de Irak como refugio seguro desde el que realizar incursiones en territorio turco.

El canal de televisión NTV informó que las tropas turcas habían penetrado unos 4 kilómetros dentro de territorio iraquí y que helicópteros del ejército estaban trasladando a comandos especiales al otro lado de la frontera. Fuentes militares confirmaron el dato añadiendo que se estaban produciendo enfrentamientos intermitentes en la zona entre los soldados turcos y los miembros del PKK; así mismo hubo informaciones de que al menos 15 terroristas del PKK habrían muerto en los combates inmediatamente posteriores a los ataques simultáneos llevados a cabo por el grupo armado en la madrugada del miércoles, en los que habrían participado en torno a un centenar de terroristas y que tuvieron por objetivo 7 localizaciones distintas.

Por otro lado, el PKK reivindicó en un comunicado publicado a través de una página web vinculada al grupo terrorista la autoría de los atentados, asegurando haber matado o herido a casi un centenar de miembros de las fuerzas de seguridad turcas; la misma nota publicada en internet informaba que cinco de sus miembros habían muerto en los combates, y que Turquía estaba llevando a cabo ataques aéreos en las regiones montañosas del norte de Irak, donde el PKK tiene sus bases.

Paradójicamente el PKK había emitido el martes otro comunicado en el que aseguraba que el líder histórico del grupo, Abdullah Öcalan -que cumple cadena perpétua desde 1999 en una prisión del Mar de Mármara-, estaba dispuesto a reanudar las conversaciones con el gobierno turco para el fin de la violencia en cualquier momento. Una propuesta que tras los últimos atentados parece imposible que pueda ser aceptada por el ejecutivo turco.