Turquía despide el año cubierta de nieve

Las intensas nevadas de los dos últimos días, que han hecho acto de presencia incluso en zonas elevadas de Estambul, han dejado una bella estampa blanca de fin de año pero también numerosas complicaciones.

Varias provincias del oeste y centro de Turquía han visto desde el martes la llegada de fuertes nevadas que han dejado una bonita estampa blanca en muchas ciudades y paisajes del país en vísperas del Año Nuevo, pero que por supuesto han supuesto también una complicación para las comunicaciones, obligando a cerrar carreteras y colegios en varias localidades.

En lugares como Estambul las primeras nieves comenzaron a llegar en la noche del lunes al martes a las zonas más altas del norte y oeste de la ciudad, agravando los problemas de tráfico habituales en esta metrópolis de 15 millones de habitantes. Junto con la nieve, vientos con rachas de hasta 80 kilómetros por hora azotaron la zona y se espera que sigan haciéndolo hasta el 1 de enero, dejando árboles derribados y tejados levantados en muchas zonas de la urbe.

El mal tiempo provocaba además el martes el cierre del Estrecho de los Dardanelos, así como la cancelación de varios servicios de ferry en el Mar de Mármara y de varias conexiones aéreas de la compañía Turkish Airlines tanto dentro de Turquía como a otras ciudades extranjeras como Budapest; para el miércoles 31 de diciembre la aerolínea publicaba en su web nuevas cancelaciones de vuelos con salida y llegada a Estambul y Ankara, así como a otros destinos nacionales y extranjeros, incluyendo ciudades como Zagreb, Ginebra, Ámsterdam, Moscú o Lahore (Pakistán).

En la provincia de Estambul las zonas más afectadas por la nieve durante el martes fueron Kartal y Şile en el lado asiático, así como los distritos de Hadımköy y Çatalca en el lado europeo de la ciudad. Las bajas temperaturas, con máximas que no superaron los 6 ºC, llevaron a las autoridades municipales a organizar el traslado de cerca de 400 personas sin techo a un pabellón polideportivo en el distrito de Zeytinburnu para protegerles del intenso frío.

Parte de la autopista entre Estambul e İzmir permanecía cerrada desde la madrugada del miércoles a la altura de la provincia de Balıkesir a causa del hielo y la nieve, dejando a cientos de vehículos atrapados en la vía, cuyos ocupantes tuvieron que ser asistidos por la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD). Cientos de pueblos quedaron también incomunicados en la región, donde la nieve alcanzó profundidades de hasta 40 centímetros en algunas zonas.

Los servicios meteorológicos han advertido a los ciudadanos sobre posibles complicaciones por las nevadas en numerosas provincias de Turquía, incluyendo Estambul, Tekirdağ, Bolu, Bursa, Balıkesir, Çanakkale, Kastamonu, İzmir y Eskişehir. Para la jornada del 31 de diciembre se espera de nuevo que la nieve haga acto de presencia en las zonas más elevadas de Estambul acompañada nuevamente de fuertes vientos.

La buena noticia es que las últimas precipitaciones han logrado aumentar las reservas de los pantanos de la ciudad hasta rondar el 60%, después de que durante el verano Estambul afrontase el riesgo de sufrir recortes de agua por la sequía.