Turquía debate cómo frenar los ataques del PKK

Una ceremonia militar se celebró el domingo en la ciudad oriental de Van en honor de los 12 soldados fallecidos durante el fin de semana en varios ataques del PKK.

Una ceremonia militar se celebró el domingo en la ciudad oriental de Van en honor de los 12 soldados fallecidos durante el fin de semana en varios ataques del PKK, mientras políticos y militares discuten cómo detener los ataques del grupo terrorista y la sociedad turca comienza a mostrar signos de hartazgo.
 
El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan viajó el domingo hasta la provincia fronteriza de Van, en el extremo oriental de Turquía, donde prometió que los autores de las muertes de los 11 soldados muertos en Hakkari el sábado «se ahogarán en su propia sangre». A la ceremonia asistió también el Jefe del Estado Mayor Turco, el general İlker Başbuğ.
 
«Estamos enviando a 11 héroes a la eternidad», dijo el primer ministro en referencia a los soldados fallecidos, cuyos féretros esperaban en el aeropuerto de Van cubiertos con banderas rojiblancas de Turquía. «El terrorismo nunca podrá detener la determinación de Turquía de convertirse en un país más próspero y fuerte… Nunca ganarán, no conseguirán nada», fueron algunas de las palabras que pronunció Erdoğan durante la ceremonia, al tiempo que añadió que las fuerzas de seguridad darían «la respuesta necesaria» a los terroristas.
Cazas F-16 turcos bombardearon el sábado posiciones del PKK en las montañas del norte de Irak tras uno de los ataques más mortíferos de los últimos meses, después de que el grupo armado kurdo protagonizara este mes una escalada en sus ataques contra las fuerzas de seguridad.
 

Reunión entre el gobierno y el ejército

Está previsto que el presidente turco Abdullah Gül presida este lunes una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la capital, Ankara, a la que asistirán los máximos responsables del gobierno y el ejército de Turquía. El tema principal a debatir será la escalada de ataques del PKK, que han indignado a la sociedad turca y alimentado a los sectores más nacionalistas, que exigen una respuesta más dura por parte del gobierno.
 
Los últimos ataques terroristas han supuesto también un duro mazazo para los esfuerzos del gobierno por dar más derechos culturales a la minoría kurda del país, y aunque el primer ministro Erdoğan mantuvo que su ejecutivo está determinado a mantener su llamada «iniciativa democratizadora», lo cierto es que el terrorismo del PKK está haciendo que se oigan con más fuerza las voces de quienes acusan al proyecto del gobierno de poner en jaque la unidad del país y dar alas a los terroristas.