inflación en Turquía

Turquía cerró 2024 con un 44% de inflación

Turquía cerró el año 2024 con una inflación algo superior al 44%, tal y como había previsto el Banco Central Turco en su último informe, logrando así su 7º mes consecutivo de caída de los precios y manteniendo la tendencia desinflacionaria.

De acuerdo al informe presentado en las últimas horas por el Instituto Estadístico Turco (TÜİK), el IPC en Turquía creció en diciembre un 44,4% sobre una base interanual, su menor subida desde junio de 2023 (que tuvo una inflación del 38,21%), mientras que sobre una base mensual el incremento de los precios con respecto a noviembre fue del 1,03%, de nuevo por debajo del 2,24% experimentado el mes pasado.

Como viene siendo habitual, la educación (91,64%), la vivienda (69,03%) y la hostelería (57,13%) lideraron la subida interanual de precios en Turquía, aunque destacando también el aumento del coste del mobiliario y las telecomunicaciones en comparación con el mes anterior. Los menores incrementos con respecto al año anterior se registraron en el transporte (25,88%) y la ropa y el calzado (32,32%).

Los datos del IPC dados a conocer hoy no solo cumplen las previsiones del Banco Central, que prevé terminar 2025 con una inflación del 21% y acaba de reducir sus tipos de interés por primera vez en casi dos años; además, se sitúan también por debajo de las previsiones de los analistas, que habían estimado que Turquía cerraría 2024 con una inflación del 45,2%, de media. 

Comentando los últimos datos, el ministro de Tesorería y Finanzas de Turquía, Mehmet Şimşek, subrayó que la tasa de inflación ha caído “20 puntos en comparación con el final de 2022 y 2023”, y expresó su confianza en que los precios seguirán cayendo en 2025 según los objetivos previstos gracias a “la política fiscal y la disminución de la inflación de los servicios”.