Turquía tuvo que decir anoche adiós entre lágrimas a Ferdi Tayfur, actor de decenas de películas de Yeşilçam y también de muchas series turcas, además de toda una leyenda de la música arabesca como compositor y cantante durante los años 70 y 80, que falleció el jueves a los 79 años en un hospital de Antalya donde permanecía ingresado desde el pasado 16 de diciembre tras varios años con problemas de salud, que en 2020 le llevaron a recibir un trasplante de riñón que le donó su hijo.
Cientos de fans del cantante se congregaron anoche frente al hospital donde estaba ingresado tras difundirse la noticia de su fallecimiento, queriendo dar su último adiós -sin poder contener las lágrimas- a Ferdi Tayfur, quien a lo largo de su carrera destacó no solo por protagonizar películas o cantar canciones que fueron admiradas por millones y millones de personas, sino también por su singular historia vital, con una vida en la que tuvo que superar numerosas dificultades para alcanzar el éxito.
Nacido el 15 de noviembre de 1945 en Adana, en el barrio de Hürriyet, como Ferdi Tayfur Turanbayburt, su padre quería que recibiese una buena educación, pero provenía de una familia humilde y cuando su padre fue asesinado siendo un niño, Tayfur tuvo que dejar la escuela y comenzar a trabajar, logrando a duras penas aprender a leer mientras trabajaba y más tarde comenzando a ayudar en la granja familiar.
Desde pequeño sin embargo desarrolló un especial interés y un talento innato por la música, así que durante su adolescencia comenzó a cantar en las bodas para ganar algún dinero, llegando incluso a participar en un concurso de radio. En 1967, con solo 22 años, publica su primer álbum, Yapıştı Canıma Bir Kara Sevda (Un Amor Oscuro se Aferró a mi Corazón), al que le siguieron otros, teniendo que vender algunas de sus composiciones a otros artistas debido a sus dificultades económicas.
Sus primeros éxitos en la música arabesca
Sus primeros álbumes recibieron escasa atención, y Tayfur tuvo que volver a trabajar como conductor de tractor en los campos de algodón de Adana para poder salir adelante. Aun así, a base de constancia y pasión, siguió publicando varios discos durante los años 70, a razón de 2 o 3 por año; tendría que esperar sin embargo hasta 1976 para que su canción Çeşme (Fuente), del álbum Bırak Şu Gurbeti (Deja ese Exilio), le hiciera famoso. La película que protagonizó al año siguiente con el mismo nombre fue vista por más de 12 millones de espectadores.
Con los álbumes que sacó en años sucesivos se convirtió en uno de los grandes representantes de la música arabesca en Turquía, incluyendo temas inolvidables como Emmoğlu, Ben de Özledim (Yo También te Eché de Menos) o Huzurum Kalmadı (No me Queda Paz). Uno de sus últimos álbumes no recopilatorios, Prangalar (Grilletes, 1992), vendió 5 millones de copias convirtiéndose en uno de los discos más vendidos de la historia del país. En 1993, más de 200.000 personas asistieron a un concierto que Tayfur ofreció en el Gülhane Park de Estambul.
Además de por su faceta como músico, compositor, productor y cantante, Ferdi Tayfur fue famoso también por su papel como actor en series pero sobre todo en muchas películas de Yeşilçam, el Hollywood del cine turco, para las que compuso también bandas sonoras. Como rey de la música arabesca -un género musical profundamente emocional- supo también captar las emociones y vicisitudes de las clases más humildes, convirtiéndose en uno de los grandes representantes del género junto a otras leyendas como Orhan Gencebay o Müslüm Gürses. Descanse en paz.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





