Turquía, vacunación contra el coronavirus

Turquía administra la 3ª dosis de la vacuna e inicia una nueva fase contra el coronavirus

La 3ª dosis será administrada a los sanitarios y los ciudadanos a partir de 50 años. Preocupa la expansión de la variante Delta del virus.

Turquía inicia desde este 1 de julio una nueva fase en la lucha contra el coronavirus, con el fin de muchas restricciones y de los toques de queda, y el inicio de la administración de la tercera dosis de la vacuna contra la COVID-19, comenzando por los trabajadores sanitarios y los ciudadanos a partir de 50 años.

Según anuncio anoche el ministro turco de Salud Fahrettin Koca, más de 15 millones de ciudadanos turcos tienen ya ambas dosis de la vacuna contra el SARS-CoV-2, mientras que 35 millones de personas han recibido al menos una dosis, lo que coloca a Turquía entre los países del mundo con un ritmo de vacunación más alto, con más de un millón de dosis suministradas al día.

Por ahora la tercera dosis se está aplicando a quienes en su día recibieron la vacuna china de Sinovac, con la que Turquía empezó inicialmente la campaña de vacunación en enero; el ministro anunció además que aquellos que recibieron ya la primera dosis de la vacuna de BioNTech-Pfizer -la segunda adquirida por Turquía- recibirán su segunda dosis en las próximas semanas.

Con respecto al plan de vacunación para aquellas personas que haya pasado la enfermedad de la COVID-19, Koca explicó que si bien el plan inicial era ofrecerles una vacuna 6 meses después de haber superado la enfermedad, el criterio actual es que puedan vacunarse transcurridos únicamente 3 meses.

Turquía registra ya más de 200 casos de la variante Delta

Con respecto a la variante Delta originada en la India, hasta un 60% más contagiosa que la variante británica y que provoca más hospitalizaciones, el ministro informó que por el momento se han detectado 224 casos en 26 provincias del país. Si bien por ahora el número de contagios es marginal, la previsión en Turquía al igual que en el resto de Europa es que en agosto represente ya el 90% de todos los nuevos contagios, debido a su mayor transmisibilidad.

Entre las medidas que ha tomado ya Turquía para frenar la expansión de la variante Delta y otras mutaciones del coronavirus está la suspensión de los vuelos procedentes de 6 países desde el lunes: Bangladesh, Brasil, Sudáfrica, India, Nepal y Sri Lanka; además, los pasajeros que llegan del extranjero son sometidos a test PCR aleatorios incluso trayendo una prueba previa de negatividad. Los expertos alertan que para protegerse frente a posibles nuevas variantes del virus, más del 60% de la población deberá haber recibido dos dosis de la vacuna antes de septiembre.