Siria se queda incomunicada con el resto del mundo

El país continuaba el sábado por tercer día sin servicio de internet ni telefonía móvil, mientras las fuerzas del régimen trataban de frenar el avance de los rebeldes sobre la capital.

Siria permanecía el sábado por tercer día consecutivo sin servicio de internet ni telefonía móvil en medio de una ofensiva del régimen de Bashar al-Assad por tratar de recuperar varios barrios de la capital, Damasco, de manos de los rebeldes.

El corte en las líneas de internet y móvil se inició el jueves, y aunque el gobierno culpó de los cortes a las fuerzas de la oposición, Washington y activistas sirios denunciaron que se trataba de un intento del gobierno por limitar las comunicaciones entre los rebeldes e impedir que la oposición informara al exterior de lo que estaba pasando. Los cortes en cualquier caso están afectando principalmente a la población civil, que tiene problemas para realizar llamadas de emergencia a servicios básicos como ambulancias o médicos en medio de los continuos combates en la zona.

Testigos en la zona informaron que los cortes estaban afectando principalmente a las áreas del país aún controladas por el gobierno y que los rebeldes no se estaban viendo afectados en sus operaciones gracias al uso de teléfonos vía satélite. El gobierno sirio había anunciado que restauraría el servicio de internet el viernes, pero la red continuaba fuera de acceso el sábado para la mayoría de la población.

El grupo de hackers Anonymous anunció por su parte que realizaría un ataque masivo contra todos los sitios web del gobierno sirio en respuesta al apagón, empezando por las páginas de las embajadas sirias en todo el mundo.

Mientras tanto sobre el terreno aviones sirios bombardeaban el sábado varios barrios de Damasco controlados por los opositores armados, según informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Los bombardeos se estarían produciendo sobre los barrios de Kafar Sousah y Daraya, al suroeste de la capital, en un intento de las fuerzas de Assad de frenar el avance de los rebeldes en torno a la capital.

En los últimos días se han producido fuertes enfrentamientos en varios barrios del sureste de la ciudad próximos al aeropuerto internacional de Damasco, obligando a suspender todos los vuelos internacionales. Pese a que el sábado la carretera al aeropuerto parecía de nuevo bajo control de las fuerzas del régimen y éste pidió a compañías aéreas como Egypt Air o Emirates que reanudaran sus vuelos a la capital, activistas sirios afirmaron que los combates en la zona aún continuaba y que la zona no era segura.

Por otro lado entre las filas de las fuerzas armadas sirias continuaban las deserciones: cerca de medio centenar de militares sirios, incluyendo dos generales y varios oficiales de alto rango, huían el viernes por la mañana a Turquía junto con sus familias cruzando la frontera cerca de la localidad de Bükülmez, en la provincia turca de Hatay, con lo que el número total de generales del ejército sirio que han escapado a la vecina Turquía se eleva ya a 45.

Oleada de refugiados sirios

Mientras tanto el secretario general de Naciones Unidas, Bank Ki-Moon, aseguraba el viernes que la ONU prevé que el número de refugiados sirios que huyen de la violencia en su país a otros estados limítrofes supere los 700.000 para el próximo mes de enero.

El enviado especial de la Liga Árabe y Naciones Unidas para Siria, el argelino Lakhdar Brahimi, advirtió a su vez de que Siria corría el riesgo de convertirse en un «estado roto» al tiempo que volvió a hacer un llamamiento internacional para lograr un alto al fuego y una solución pacífica al conflicto, que se ha cobrado ya más de 40.000 vidas.

Según estimaciones de la ONU, actualmente hay registrados más de 460.000 refugiados en países vecinos a Siria y del Norte de África, a los que habría que sumar otros 20.000 más que han huido a Europa. 170.000 de ellos se encuentran actualmente en Turquía, de los cuales unos 120.000 están alojados en campos para refugiados mientras que el resto se encuentran distribuidos en pisos y viviendas por todo el país. La cifra real de sirios que han huido de su país se estima mucho mayor y algunos informes hablan de que hasta 2,5 millones podrían haber cruzado la frontera hacia otros países, en su mayoría con visados de turista y alojándose en hoteles o casas de familiares y amigos.

Precisamente el ministro del interior turco İdris Naim Şahin anunciaba el viernes que Turquía concederá un permiso de residencia por un año a todos los ciudadanos sirios que entren legalmente al país, a través de los pasos fronterizos habilitados y con sus pasaportes en regla.

Şahin explicó que en virtud de los acuerdos firmados entre Turquía y Siria antes del inicio del conflicto los ciudadanos sirios pueden entrar a Turquía sin necesidad de solicitar previamente un visado, por lo que el gobierno turco ha decidido ampliar a estos refugiados «legales» su permiso de residencia de los tres meses actuales a un año por razones humanitarias.

El ministro agregó que el objetivo era acoger y facilitar la estancia a los sirios que no pueden regresar a su país debido a la violencia en Siria, y que las autoridades turcas estaban tomando medidas para permitirles tener acceso durante su permanencia en Turquía a servicios básicos como educación o sanidad.