Mensajes de condena de todo el mundo por el atentado en Turquía

Naciones Unidas, la OTAN, EE.UU., Francia, Alemania, Reino Unido, Azerbaiyán, Armenia, Kosovo, o Pakistán son algunos de los países que han expresado su solidaridad con las víctimas del brutal atentado en Suruç.

El atentado suicida que dejó el lunes 31 muertos y 76 heridos –de acuerdo a las últimas informaciones oficiales- en la localidad fronteriza de Suruç, ubicada al sureste de Turquía no lejos de la ciudad siria de Kobane, recibió numerosos mensajes de condena dentro y fuera del país mientras aún se investiga quién está detrás del ataque, si bien todos los indicios apuntan al IS.

El secretario general de Naciones Unidas Ban Ki-Moon emitía el lunes un comunicado de condena a través de su portavoz, en el que expresaba “sus más profundas condolencias a las víctimas y sus familias, así como al gobierno y al pueblo de Turquía”, al tiempo que recalcaba que no hay ninguna justificación para el ataque contra civiles.

El secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg también condenó en duros términos el atentado subrayando la “fuerte solidaridad con el pueblo y el gobierno de nuestra aliada Turquía” por parte de la Alianza Atlántica; a su vez en Washington, el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest expresó su solidaridad con las víctimas y reafirmó el firme compromiso de EE.UU. en la lucha contra el terrorismo.

“Continuamos siendo conscientes del desestabilizador impacto que grupos extremistas como el IS tienen en la región, y es por eso que han visto al presidente (Obama) trabajar tan duro para formar y liderar una coalición internacional para deteriorarlos y finalmente destruirlos”, declaró Earnest.

El ministro de exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, también condenó “en los más duros términos” el ataque y urgió a un mayor esfuerzo de la comunidad internacional para frenar el terrorismo. “El ataque en Suruç demuestra que no podemos relajarnos en nuestra lucha contra el terrorismo, y Turquía es un socio muy importante a este respecto”.

Su homólogo galo Laurent Fabius ofreció sus condolencias a Turquía y a las familias de las víctimas y expresó la solidaridad de Francia con Turquía, remarcando también la importancia de la “cooperación en la lucha contra el extremismo y el terrorismo”. A su vez el secretario de exteriores británico Philip Hammond también expresó su “condena sin reservas” por el “repugnante atentado en Suruç”.

El embajador del Reino Unido en Ankara, Richard Moore, también se mostró a través de Twitter “horrorizado” por las imágenes del ataque: “El Reino Unido se mantiene hombro con hombro con Turquía en la condena inequívoca de cualquier acto terrorista”, escribió Moore. “Mis pensamientos están con los heridos y con las afligidas familias. Yo tengo hijos de esa edad (de las víctimas)”. La embajada estadounidense en Ankara también se unió a través de la conocida red social “a todos aquellos que en toda Turquía están condenado el cobarde ataque terrorista contra inocentes en Suruç”.

En la vecina Azerbaiyán, el presidente azerí Ilham Aliyev envió un mensaje a su homólogo turco diciendo: “Querido hermano, comparto vuestro dolor por esta tragedia. En nombre de mí mismo y del pueblo de Azerbaiyán, te ofrezco mis condolencias, a las familias de las víctimas, y a todo el pueblo turco, y deseo que los heridos se recuperen rápidamente”.

El presidente armenio Serzh Sargsyan también se unió a las voces de condena “contra todo tipo de terrorismo” y envió un mensaje de condolencia a Erdoğan: “Por favor, acepte mis condolencias por el incidente. Deseo fuerza a los parientes de las víctimas y rápida recuperación a los heridos”, decía el texto publicado en la web oficial de la presidencia armenia.

En Kosovo el presidente Atifete Jahjaga también envió un mensaje de condolencias a Erdoğan y subrayó que “la guerra contra el terrorismo y el extremismo es nuestra guerra común”. Organizaciones de defensa de los derechos humanos como Amnistía Internacional también condenaron el atentado suicida pidiendo una investigación urgente e imparcial sobre un ataque que ha demostrado “desprecio por el derecho a la vida”.

Así mismo el ministerio de exteriores de Pakistán condenó igualmente el ataque “en los más duros términos” expresando su simpatía y condolencias “al pueblo hermano y al gobierno de Turquía”. “Tantas vidas preciosas han sido perdidas. Nuestros pensamientos y oraciones están con las desconsoladas víctimas”, añadía el comunicado.

Máxima alerta en la frontera turca

En Turquía, el primer ministro en funciones Ahmet Davutoğlu hizo un llamamiento a la unidad y pidió a los cuatro grandes partidos del país firmar un comunicado conjunto contra el terrorismo. “En lugar de condenarse el uno al otro y hacer acusaciones sin fundamento, los partidos deberían juntarse y firmar una declaración conjunta en contra de las organizaciones terroristas”, dijo Davutoğlu durante una conferencia de prensa celebrada el lunes en Ankara.

Mientras en la provincia turca de Kilis, fronteriza con Siria, todos los efectivos militares a lo largo de la frontera se encontraban el lunes en alerta máxima y con sus baterías de misiles, tanques y artillería apuntando a Siria, donde el autoproclamado Estado Islámico controla el territorio al otro lado de la frontera.

Varios medios informaron a este respecto que la frontera había sido clausurada por completo mientras que patrullas del ejército y drones vigilaban la zona las 24 horas del día para evitar cualquier incursión desde la única región fronteriza con Turquía actualmente en poder del Daesh (Estado Islámico). El ejército turco tiene actualmente desplegados al menos 65.000 efectivos distribuidos en 317 puestos de control a lo largo de los 910 kilómetros de frontera común con Siria, apoyados por unos 1.200 tanques, vehículos blindados y unidades de artillería.