Los cristianos armenios de Turquía apoyan el uso religioso de Santa Sofía

Sahak Maşalyan, cabeza de la Iglesia Ortodoxa Armenia de Turquía, la mayor minoría cristiana del país, apoya que Santa Sofía sea de nuevo un lugar de culto donde cristianos y musulmanes puedan rezar.

El Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Armenia de Turquía, Sahak Maşalyan (Sahak II), ha querido tomar parte en el debate sobre si la Santa Sofía de Estambul debe seguir siendo un museo aconfesional o recuperar su uso religioso, apoyando que esta antigua basílica bizantina que hasta 1934 fue durante cinco siglos una mezquita, vuelva a ser un lugar de oración.

«Santa Sofía debería ser abierta al culto«, declaraba Maşalyan en una serie de tuits publicados el sábado en su cuenta oficial en Twitter, apoyando la propuesta del gobierno de que vuelva a ser una mezquita, pero pidiendo que se reserve también un espacio para los cristianos. Precisamente la comunidad ortodoxa armenia es la minoría cristiana más importante de Turquía, donde se estima que ronda los 100.000 miembros.

«Santa Sofía es lo suficientemente grande para reservar un espacio para los cristianos. Dejemos que el mundo contemple nuestra paz religiosa y nuestra madurez. Que Santa Sofía se convierta en un símbolo de la paz y de la humanidad en nuestra era», dijo el jefe de la Iglesia Armenia en Turquía, sugiriendo compartir el edificio entre ambas religiones. «Incluso aunque nuestras creencias son diferentes, ¿acaso no creemos en el mismo Dios?«, preguntó.

«Se construyó para que fuese un lugar de oración, no un simple museo»

Para justificar su apoyo a la idea de que Santa Sofía deje de ser un museo aconfesional, el 85º Patriarca de los armenios ortodoxos de Turquía recordó que su construcción en el siglo VI tuvo un coste astronómico y que en ella habían participado 10.000 obreros. «Ha sufrido numerosas renovaciones, y todos esos esfuerzos fueron hechos para mantenerla como un lugar de oración, no para que fuese un simple museo«, insistió Maşalyan.

A su juicio, el uso más adecuado para Santa Sofía sería que fuera un lugar donde los creyentes pudieran arrodillarse a rezar impresionados por su magnífica arquitectura, y no un simple monumento turístico lleno de visitantes dando vueltas. «Creo que (la imagen de) los creyentes rezando encaja mejor con el espíritu del templo, en lugar de la de turistas curiosos deambulando para sacar fotografías», concluyó el Patriarca ortodoxo armenio de Turquía.

En los últimos 10 años varias organizaciones en Turquía han pedido que Santa Sofía sea de nuevo una mezquita, y el debate ha arreciado en los últimos años, especialmente tras las celebraciones por el aniversario de la conquista otomana de Constantinopla. El gobierno turco espera ahora a que el Consejo de Estado se pronuncie el 2 de julio sobre si se puede anular el decreto de 1934 que la convirtió en museo, para decidir sobre el futuro de Santa Sofía.