La oposición siria no participará en las negociaciones de Ginebra

Los representantes de la Coalición Nacional Siria anunciaron el jueves al término de vario días de reunión en Estambul que no acudirán a la conferencia de paz del próximo mes de junio.

La Coalición Nacional Siria anunció el jueves que no asistirá a la conferencia de paz prevista para dentro de poco más de una semana en la ciudad suiza de Ginebra bajo los auspicios de Estados Unidos y Rusia, dando un serio revés a la iniciativa tras varios días de tensos debates en Estambul.

Tras un encuentro en la ciudad turca iniciado el pasado 23 de mayo e inicialmente previsto para sólo tres días que se ha acabado prolongando una semana, los representantes de la principal organización que agrupa tanto a la oposición política al régimen como a las facciones rebeldes que combaten sobre el terreno, anunciaban el jueves que no se sentarían a la mesa de negociaciones con miembros del régimen de Bashar al-Assad mientras éste continúe llevando a cabo masacres en Siria.

La decisión llega pocos días después de que la UE anunciase esta misma semana que no había logrado alcanzar un consenso para continuar con el embargo de armas a Siria, lo que deja abierta la puerta a que países como Reino Unido o Francia lleven a cabo sus planes de vender armamento a los rebeldes que combaten a las fuerzas de Assad. El fin del embargo fue muy criticado por Rusia –principal aliado del régimen sirio y al que continúa exportando armas- y Moscú afirmó que perjudicaría seriamente el éxito de la conferencia en Ginebra prevista para junio.

Pero la reunión de la Coalición Nacional Siria (CNS) en Estambul ha dejado patente también uno de los principales argumentos que el gobierno de Assad mantiene para desestimar cualquier diálogo con los que sigue calificando como “grupos terroristas”: la falta de unidad y liderazgo. La comunidad internacional ha asistido con cierta preocupación a la pugna entre liberales y conservadores dentro de la Coalición por conseguir representatividad mientras Qatar y Arabia Saudí se disputaban la influencia sobre la oposición siria, con tensos debates que se han prolongado durante días intentado encontrar una posición única para hacer frente al régimen sirio y presentarse ante la reunión en Suiza.

A última hora del miércoles la CNS realizaba su primer comunicado oficial al respecto poniendo una serie de precondiciones para asistir a la conferencia de paz, pidiendo la dimisión de Assad y de los responsables de seguridad del régimen y exigiendo que el actual presidente sirio quedase excluido de cualquier proceso de transición en el país árabe. La Coalición reclamó además “garantías internacionales vinculantes” sobre cualquier acuerdo que saliese de Ginebra al tiempo que consideraba indispensable para una solución política que se detuvieran los bombardeos de las fuerzas gubernamentales, y la salida de Siria de los militantes del grupo libanés Hezbolá –aliados de Assad-, entre otros puntos.

Hasta entonces la postura de la oposición siria era que pese a sus recelos era altamente probable que acudiera a la reunión de Ginebra, una posibilidad que se vio finalmente truncada con el anuncio oficial del jueves. Queda ahora por ver qué futuro le espera a la iniciativa conjunta ruso-estadounidense, que parece ya de antemano fracasada en el objetivo de poner fin a un conflicto que se prolonga desde hace más de dos años y ha dejado casi 100.000 muertos y más de un millón de refugiados huidos a países vecinos de Siria.