La oposición armada siria anuncia el fin del alto al fuego

Los rebeldes opuestos al régimen anunciaron que reemprenderán sus ataques a partir del viernes contra las fuerzas del régimen tras lo que consideran el fracaso del plan de paz de Annan.

Un portavoz de los rebeldes armados sirios anunció el lunes que sus fuerzas ya no se consideran comprometidas con el plan de paz auspiciado por el ex secretario general de Naciones Unidas y enviado especial para Siria, Kofi Annan, por lo que reanudarán sus ataques tras lo que consideran el fracaso del acuerdo, que no han conseguido poner fin a la violencia ni sentar las bases para un alto al fuego real y duradero.

«Hemos decidido poner fin a nuestro compromiso con este plan y comenzaremos a partir de la fecha (del próximo viernes) a defender a nuestro pueblo», declaró a la prensa el mayor Sami al-Kurdi, portavoz de la oposición armada contra el régimen sirio.

Esta reacción llega en respuesta a la fecha límite que los rebeldes han dado al presidente Bashar al-Assad para poner fin a la violencia y los ataques contra sus fuerzas y la población civil, fijada para el próximo viernes 8 de junio, tras la cual advirtieron que el régimen sirio tendrá que afrontar las consecuencias de sus acciones.

La oposición siria llevaba tiempo exigiendo a la comunidad internacional acciones contundentes contra el régimen de Assad, al que acusaban de estar usando el plan de paz y la misión de observadores de Naciones Unidas como amparo para continuar con sus acciones militares escudándose en la lucha contra lo que considera «terroristas», al igual que ya hiciera Damasco con el fallido plan de paz de la Liga Árabe.

Al-Kurdi así mismo pidió a la comunidad internacional que tome decisiones «valientes» para acabar con el régimen de Assad, incluyendo una zona de exclusión aérea y una zona de seguridad en territorio sirio que sirva de refugio para la población civil, y añadió que la actual misión de observadores -compuesta por unos 300 cascos azules- que la ONU está desplegando en el conflictivo país árabe debería ampliarse y convertirse en una misión de mantenimiento de la paz más ambiciosa y con capacidad de respuesta militar.