Naciones Unidas advierte de una posible guerra civil en Siria

Las manifestaciones, la brutal represión y las deserciones en el ejército son «señales preocupantes» que amenazan con degenerar en un conflicto armado, según una responsable de la ONU.

La responsable de derechos humanos de la ONU pidió el viernes una acción internacional para proteger a la población civil en Siria ante la «brutal represión» que está ejerciendo el régimen sirio contra las protestas que piden la salida del presidente Bashar al-Assad del poder.

A juicio de Navi Pillay, la situación en Siria ha alcanzado un punto en que existe un peligro real de una «guerra civil total». Sólo en los últimos diez días han muertos más de un centenar de personas, mientras se siguen multiplicando las deserciones en el seno del ejército sirio y las protestas, que desde que se iniciaran el pasado mes de marzo han dejado un saldo de 3.000 víctimas mortales.

«Es responsabilidad es de todos los miembros de la comunidad internacional tomar medidas conjuntas (para proteger a la población civil), antes de que la continua represión brutal y las matanzas conduzcan al país a una guerra civil total», dijo Pillay. «A medida que más miembros de las fuerzas armadas se niegan a atacar a los civiles y cambian de lado, la crisis ya está mostrando señales preocupantes de caer en un conflicto armado», subrayó.

«Francotiradores desde los tejados, y el uso indiscriminado de la fuerza contra manifestantes pacíficos – incluyendo el uso de munición de guerra y el bombardeo de barrios residenciales – se han convertido en sucesos rutinarios en muchas ciudades de Siria», declaró Pillay.

No obstante aún no está claro en qué podría consistir esa acción internacional, que podría pasar por una intervención militar similar a la de Libia pero que a juicio de muchos analistas podría no contar con el consenso necesario entre la comunidad internacional además de generar un posible conflicto con Irán, aliada del régimen sirio.

Mientras tanto los enfrentamientos en Siria continuaron el jueves; según informaron activistas y testigos, al menos una veintena de personas murieron por disparos de las fuerzas de seguridad sirias contra los manifestantes.