Al menos 19 muertos por la represión en Siria

Al menos 19 personas murieron el miércoles en las ciudades de Deraa y Homs durante la violenta represión que las fuerzas de seguridad sirias llevaron a cabo contra los manifestantes.

Al menos 19 personas murieron el miércoles en las ciudades de Deraa y Homs durante la violenta represión que las fuerzas de seguridad sirias llevaron a cabo el miércoles contra los manifestantes que piden reformas y el fin del gobierno de Assad, pese a la presión internacional contra el régimen de Damasco.

Según fuentes independientes, un mínimo de 19 personas murieron el miércoles en la ciudad de Homs -en el centro del país- y en la localidad meridional de Deraa, principal foco de las protestas desde que estas se iniciaran a mediados de marzo. Según organizaciones de derechos humanos que operan en la zona, 13 civiles -incluído un niño de 8 años y un enfermero que atendía a los heridos- murieron en las proximidades de Deraa por disparos de francotiradores, mientras que al menos otras 5 fallecieron por disparos de tanques en Homs.

«Hay cadáveres por el suelo en Bab Amr (cerca de Homs), y nadie se atreve a sacarlos por miedo a los agesntes de seguridad y los francotiradores emboscados», explicó por teléfono a la prensa un activista de derechos humanos, que pidió el anonimato.

Por su parte las autoridades sirias informaron que habían muertos dos de sus soldados y «varios miembros de grupos terroristas» en Homs y Deraa, una violencia que achacaron a grupos armados impulsados por elementos extranjeros que pretenden sembrar el caos en Siria. Según la agencia de noticias oficial Sana «decenas de personas buscadas fueron detenidas, y una gran cantidad de armas y municiones fue confiscada en Bab Amr y en Deraa. Un cierto número de terroristas fueron matados y heridos».

Desde que se iniciaran las protestas en Deraa el pasado 15 de marzo, según diversas ONGs han muerto entre 600 y 700 personas y más de 8.000 han sido detenidas o están desaparecidas. Las personas que son liberadas relatan casos de malos tratos y torturas y se les hace firmar una declaración comprometiéndose a no volver a manifestarse.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió al régimen sirio que detenga el uso de la fuerza para contener las manifestaciones. Sin embargo y a pesar de nuevas medidas contra el gobierno sirio, Rusia rechazó un debate sobre Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU por considerar que la oposición siria es responsable de la violencia.