La nieve cubre Europa y obliga a suspender los vuelos

Fuertes nevadas paralizaron el fin de semana el tráfico aéreo en varios aeropuertos de Europa y colapsaron la circulación por tren y por carretera, bloqueando a miles de personas.

Fuertes nevadas paralizaron el fin de semana el tráfico aéreo en varios aeropuertos de Europa y colapsaron la circulación por tren y por carretera, bloqueando a miles de personas en Gran Bretaña, Francia, Italia o Alemania en pleno inicio de las vacaciones navideñas.

Europa intentaba recuperarse el domingo de las condiciones climatológicas árticas que provocaron el cierre de aeropuertos y la cancelación de cientos de vuelos durante el fin de semana previo a Navidad, precisamente cuando más desplazamientos se producen. El punto más afectado fue sin duda el aeropuerto londinense de Heathrow, el que soporta el mayor tráfico aéreo de toda Europa, que hasta ayer domingo seguía sin permitir el aterrizaje de de aviones y había suspendido casi todos los despegues a causa de las fuertes nevadas. Sus responsables afirmaron que se habían retirado cientos de toneladas acumuladas alrededor de los aviones, pero que las durísimas condiciones climáticas hacían inseguro volar.

En Alemania, la empresa operadora del aeropuerto de Fráncfort anunció el domingo que se habían cancelado ya 470 vuelos y que se esperaba un empeoramiento de las condiciones climatológicas a partir del mediodía. «Las salas del aeropuerto están repletas de pasajeros», dijo un portavoz del aeropuerto, que añadió que al menos 2.000 personas habían tenido que pasar la noche en el lugar.

La nieve cubrió también todo el norte y oeste de Francia, dificultando los transportes por tierra y obliganco a la cancelación de vuelos. En los aeropuertos de París, Roissy-Charles de Gaulle y Orly, una cuarta parte de los viajes fueron suspendidos y los retrasos alcanzaban la hora de media.

Italia también está registrando estos días nevadas inusualmente fuertes en el centro del país, llegando a caer en ciudades tan al Sur como Roma, Nápoles y Capri. El aeropuerto de Florencia, capital de la región de la Toscana, se vió obligado el sábado por la mañana a cancelar todos los vuelos y la Cruz Roja tuvo que instalar camas para atender a los pasajeros. En la estación de tren de la ciudad, punto clave para las conexiones ferroviarias de alta velocidad entre Milán (norte) y Roma, la circulación de trenes quedó interrumpida y 5.000 pasajeros tuvieron que ser realojados en un centro de congresos próximo a lugar.

En Bruselas se suspendieron los vuelos a Londres, Múnich y Ámsterdam, y sufrieron grandes retrasos los que tenían como destino Roma. Mientras, en la vecina Holanda, unos 3.000 pasajeros tuvieron que pasar la noche en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol, donde decenas de vuelos fueron anulados.

¿Cambios en el clima?

El ministro británico de Transporte, Philip Hammond, dijo que había pedido al principal asesor científico del gobierno que estudie si el país está experimentando un «cambio radical» de los patrones del clima debido al cambio climático, y si es necesario que emplée más medios para prepararse para el invierno. Normalmente los inviernos británicos son suaves, pero el año pasado ya sufrió el invierno más frío de los últimos 30 años y este año ya se asegura que será el más helado desde hace un siglo.