La gata Gli seguirá viviendo en la mezquita de Santa Sofía

Gli, que lleva viviendo casi toda su vida en Santa Sofía, se ha convertido en todo un icono para los turistas que la visitan. En 2009 se hizo famosa cuando Obama la acarició visitando el lugar.

Hay alguien que ha estado también estos días en el centro de la actualidad por la reapertura de Santa Sofía como mezquita. Hablamos de Gli, la gata que desde hace 13 años ha estado viviendo en este histórico edificio, y que se ha convertido ya en una parte inseparable de él y en un atractivo más para los turistas.

Con la decisión de que Santa Sofía comenzase a funcionar como mezquita tras 86 años siendo un museo, el futuro de Gli -cuyo nombre significa «Unión de Amor»- comenzó a ser objeto de debate, a pesar de que en muchas mezquitas ya hay gatos viviendo; de hecho el gato es un animal muy apreciado en el Islam, por ser símbolo de limpieza y por el amor que Mahoma tenía por los animales pero muy especialmente por los gatos.

El debate sin embargo ha llegado a su fin después de que el gobernador de Estambul, Ali Yerlikaya, compartiera una foto en compañía de Gli en Santa Sofía sólo horas antes de la reapertura de este histórico edificio bizantino como mezquita. «Gli está muy contenta con su vida, no os preocupéis«, escribió el gobernador en un mensaje en Twitter, compartiendo una foto de la gata en las alfombras que decoran ahora el suelo de Santa Sofía.

Aunque Gli, nacida en 2004, lleva viviendo casi toda su vida en Santa Sofía, se hizo especialmente famosa cuando hace años Obama, siendo presidente, visitó en 2009 el edificio en compañía del entonces primer ministro Erdoğan y la acarició en público, una imagen que fue captada por los fotógrafos. Desde entonces muchos turistas buscan su compañía para hacerse selfies con ella, aunque Gli también se ha convertido en toda una profesional del «pose» para las fotos.

De hecho Gli -cuyo nombre original, que le puso uno de los restauradores de Santa Sofía, era Gri (Gris, en turco), pero enseguida acabó siendo Gli por su ternura- no es la única que vive en Santa Sofía; su hermana Kızım también vive allí, pero no es tan popular como Gli, que incluso tiene su propia cuenta en Instagram. «Realmente le gusta posar», asegura Umut Bahçeci, una guía turística que se encarga de gestionar la cuenta en Instagram de esta gata tan especial.