La fiscalía pide 18 años para los familiares de la niña muerta tras dar a luz a su segundo hijo

La menor, casada con sólo 11 años tras un matrimonio religioso concertado entre ambas familias, fue encontrada en una casa del sureste de Turquía muerta de un disparo en lo que podría ser un «crimen de honor».

Mientras aún continúan las indagaciones en torno a la muerte de una menor de 14 años de edad, encontrada hace dos semanas muerta de un disparo en la casa de sus suegros en el distrito de Pervari de la provincia turca de Siirt, la fiscalía del Estado ya ha presentado cargos contra la familia de la menor -Kader Ertem-, su marido y la familia de éste, por acusaciones que van desde la «privación de libertad» hasta «abuso sexual de menores». Según informaba el viernes la agencia de noticias Anatolia, cuando Ertem dio a luz el pasado 12 de septiembre a su segundo hijo ya se presentó una denuncia ante la comandancia local de la gendarmería a causa de su corta edad (13 años por entonces).

En declaraciones a la agencia, el fiscal de la República Bayram Bayar indicó que hay tres casos diferentes abierto sobre la muerte de la menor: uno por el matrimonio ilegal con su marido Mehmet Atak, otro contra el jefe de la aldea por no informar a las autoridades pese a conocer tanto la ilegalidad del casamiento -que se celebró mediante un ritual religioso- como que la niña no tenía la edad mínima para casarse, y por último otro contra las familias tanto de la menor como de su marido por concertar el matrimonio.

Ertem fue encontrada el pasado 10 de enero en su habitación con un impacto de bala en su cuerpo. La oficina del fiscal jefe del distrito de Pervari ha puesto en marcha una investigación para determinar si la muerte fue a causa de un suicidio, un asesinato, o si puede tratarse de un nuevo caso de «crimen de honor»: una práctica muy extendida entre la población kurda que habita la región sureste de Turquía, consistente en un suicidio de una mujer inducido por sus familiares por considerar que ha deshonrado a su grupo familiar o su clan.

La familia de su marido, que se encontraba realizando el servicio militar en el momento del suceso, insiste en mantener la versión de que la menor tenía al menos 16 años y que cometió un suicidio tras entrar en depresión después de fallecer su segundo hijo, que nació prematuramente. El padre de la niña sin embargo está a la espera de nuevos análisis forenses que esclarezcan la causa de su muerte y si era ella quien empuñaba el arma.

«Los documentos entregados tras la autopsia en (el instituto forense de) Diyarbakır indican que fue disparada con un rifle de caza, y no con una pistola. Quiero que se arroje luz sobre su muerte», declaró el padre, para quien el empleo de un rifle -un arma nada habitual- levanta sospechas sobre la teoría del suicidio.