La cumbre sobre Libia acuerda financiar a los rebeldes

La reunión que mantuvo el jueves el Grupo de Contacto sobre Libia, acordó finalmente crear un fondo especial para financiar a los rebeldes del Consejo Nacional de Transición.

La reunión que mantuvo el jueves el Grupo de Contacto sobre Libia, que agrupa a 22 países y seis organizaciones internacionales, acordó finalmente crear un fondo especial para financiar a los rebeldes del Consejo Nacional de Transición (CNT) que combaten al gobierno de Muamar el Gadafi.

Veintidós países y seis organizaciones internacionales o regionales, entre ellas la Organización de la Conferencia Islámica, así como observadores de la Unión Africana y el Banco Mundial, participaron en la segunda reunión de este Grupo, cuyo próximo encuentro tendrá lugar en los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

A la reunión asistieron como representantes de sus respectivos estados numeros ministros de exteriores, incluyendo la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, el ministro inglés de Relaciones Exteriores William Hague y su homólogo francés Alain Juppé. También estuvieron presentes el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu y su homóloga española, Trinidad Jiménez.

Clinton anunció que aparte del fondo especial creado para financiar al CNT, Estados Unidos empleará parte de los fondos y bienes embargados al gobierno libio en el país «para que sean puestos a disposición del pueblo libio», aseguró. Dichos bienes representan, sólo en Estados Unidos, más de 30.000 millones de dólares, una cifra muy similar a la que existe en la Unión Europea, que también está estudiando medidas similares.

Precisamente el responsable de economía del CNT advirtió recientemente que la economía libia está a punto de derrumbarse y que se necesita financiación inmediata. «Queremos dar ayuda médica, víveres y garantizar la electricidad a los hospitales», explicó un portavoz del Consejo Nacional de Transición.

Aparte de esta decisión, el Grupo de Contacto sobre Libia subrayó la necesidad de «aumentar el aislamiento diplomático y político de Gadafi», en palabras de Hillary Clinton, así como de enviar representantes diplomáticos a Bengasi, segunda ciudad más importante de Libia y que se ha convertido en el principal bastión de los rebeldes. Todo ello con el fin de intentar poner fin a un conflicto que ha causado al menos 10.000 muertos según fuentes de la oposición, y que parece estancado en una guerra civil después de que las operaciones militares puestas en marcha en marzo no hayan conseguido derrocar a Gadafi.