La carretera más peligrosa del mundo: para amantes de la adrenalina

Situada en las montañas de la provincia de Trabzon, en la costa turca del Mar Negro, las Curvas de Derebaşı, un camino construido a principios del siglo XX, está considerada como una de las carreteras más peligrosas del mundo y se ha convertido en todo un objetivo para los amantes de la adrenalina y la aventura. La ruta fue construida apresuradamente en 1914 cuando Rusia invadió la región, pero no fue pensada para coches. Sin guardarraíles, sin espacio para dos coches, con curvas imposibles y con frecuentes desprendimientos, ya se ha cobrado varias vidas.