Ingresan en prisión los dos generales arrestados por el caso »Ergenekon»

El tribunal ordenó el ingreso en prisión de 10 de los 21 detenidos el pasado martes en el marco de la operación

Un tribunal de Estambul ordenó a primera hora de ayer domingo el ingreso en prisión de diez personas, incluyendo a Şener Eruygur -ex jefe de las fuerzas de seguridad del Parlamento- y Hurşit Tolon -antiguo jefe del Ejército turco-, todas ellas acusadas de tener vínculos con el grupo llamado «Ergenekon», una organización secreta que supuestamente planeaba sembrar el caos para preparar un golpe de estado en Turquía contra el gobierno del AKP.

Şener Eruygur era en la actualidad presidente de la Asociación de Pensamiento Kemalista (ADD), una organización que ayudó a organizar masivas manifestaciones contra el gobierno el año pasado. La detención de Eruygur y del que fuese jefe del Ejército turco, el general Hurşit Tolon, ha levantado de nuevo la sospecha de la posible relación del Ejército con este grupo, un hecho que ha sacudido a toda Turquía, un país en el que los miembros del Ejército están muy valorados. El Ejército turco se considera a sí mismo como el guardián de los valores establecidos por Kemal Atatürk, fundador de la República de Turquía, cuya Constitución establece la laicidad de la sociedad turca.

Los abogados tanto de Eruygur como de Tolon aseguran que las acusaciones son totalmente falsas y que apelarán la decisión del tribunal.

Estos 10 detenidos ahora enviados a prisión forman parte de las 21 arrestadas el martes pasado en todo el país en el marco de la investigación contra la organización «Ergenekon». Entretanto, 11 de los detenidos la semana pasada fueron puestos en libertad, a la espera de juicio. Entre ellos figuran el Almirante İlker Güven o Mustafa Balbay, responsable del diario Cumhuriyet en Ankara, además de periodistas, catedráticos universitarios y empresarios.

Si bien los detalles del supuesto complot organizado por el grupo «Ergenekon» no son conocidos del todo, varios medios de comunicación turcos han asegurado en los últimos días que los sospechosos planificaban entre otras acciones manifestaciones en masa y enfrentamientos violentos con la policía, además de asesinatos selectivos -entre ellos el del Premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk, que sentarían las bases para un nuevo golpe militar. Según las informaciones aparecidas en la prensa turca, precisamente hoy lunes 7 de julio era la fecha prevista para iniciar manifestaciones y revueltas en 40 provincias de toda Turquía.

Más de 40 personas han sido detenidas durante el último año por sus supuestas relaciones con el grupo ultra nacionalista «Ergenekon». No obstante, desde el opositor Partido Republicano del Pueblo (CHP) así como desde los medios de comunicación contrarios al gobierno del AKP se acusa al primer ministro Erdoğan de estar detrás de las detenciones y de que estas son un intento del gobierno por silenciar a sus opositores. Uno de los principales argumentos de la oposición es que desde el inicio de la investigación hace más de un año aún no se conocen con claridad cuáles son los cargos ni se ha completado el auto de procesamiento. Precisamente el diario Sabah publicaba este fin de semana una información que aseguraba que el auto sería concluido esta misma semana, si bien desde la oficina del fiscal de Estambul se declaraba el viernes que las nuevas detenciones obligarían a posponer su conclusión aún más tiempo.

El gobierno niega sin embargo tajantemente las acusaciones de la oposición y critica al CHP por no respaldar la investigación que ha llevado a evitar un nuevo golpe de estado, que sería el quinto sufrido por Turquía en los últimos 50 años contra gobiernos elegidos democráticamente. Ninguno de los militares que participaron en esos levantamientos militares ha sido llevado jamás ante la justicia, y precisamente la prensa liberal más próxima al AKP se pregunta estos días si no habrá llegado la hora de acabar con la impunidad de que han gozado tradicionalmente en Turquía los golpistas, muchas veces tratados como «héroes» por los sectores laicos más radicales del país.

Una nueva polémica saltaba ayer domingo con la muerte del empresario Kuddusi Okkır, de 60 años, detenido el año pasado acusado de ser el financiador de la organización «Ergenekon»; Okkır, que enfermó de cancer de pulmón estando en prisión, fue puesto en libertad hace 5 días por razones de salud y moría ayer en el Hospital Universitario de Tracia.