Haití pide ayuda al mundo

El presidente de Haití, René Préval, pidió ayer ayuda urgente a la comunidad internacional para hacer frente a la «inimaginable catástrofe» que ha sufrido el país tras el terremoto.

El presidente de Haití, René Préval, pidió ayer ayuda urgente a la comunidad internacional para hacer frente a la «inimaginable catástrofe» que ha sufrido el país tras el terremoto del martes, que ha destruído casas, escuelas, hospitales, el parlamento y el palacio presidencial, y que según el primer ministro haitiano podría haber dejado «cientos de miles de muertos».
 
«El Parlamento se ha hundido, el edificio de impuestos, las escuelas, los hospitales… Hay muchas escuelas derruidas con mucha gente dentro», dijo el presidente haitiano en sus primeras declaraciones conocidas tras el terremoto. «Todos los hospitales están abarrotados con gente. Es una catástrofe» señaló Préval, que aseguró que no ha dormido desde el seismo.
 
El caos y la desolación se han adueñado de Haití tras la serie de terremotos que afectaron especialmente a la capital, Puerto Príncipe, que ahora es un infierno de escombros, cadáveres y miles de personas vagando por las calles; unas situación que el presidente de Haití calificó de «inimaginable».
 
El primer ministro haitiano Jean Max Bellerive aseguró que son «cientos de miles» los que han perdido la vida, si bien por ahora no hay un recuento oficial. Por su parte Préval aseguró haber caminado ayer entre cuerpos aplastados y oído los gritos de las personas atrapadas en los escombros del edificio del Parlamento, uno de los muchos que no pudo resistir el temblor de 7 grados en la escala Richter -seguido de tres réplicas-, cuyo epicentro se situó a solo 15 km de la capital. Bellerive, quien reclamó ayuda urgente para Haití, subrayó sin embargo que pese a la desesperada situación de la población ésta se está comportando con calma. «La población ha reaccionado con madurez. La gente está tratando de ayudarse unos a otros, tratando de organizarse», dijo.
 
En Puerto Príncipe se han venido abajo o han resultado dañados cientos de edificios, entre ellos la catedral de Puerto Príncipe, el Palacio Presidencial o la sede de la ONU, además de ministerios, hoteles y escuelas. La Cruz Roja ha hecho una primera estimación en la que calcula que puede haber hasta 3 millones de damnificados, especialmente en la capital.
 
Entre los pocos fallecidos cuya identidad ha podido ser confirmada está el arzobispo de Puerto Príncipe, cuyo cadáver fue hallado entre los escombros del arzobispado. Además el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, dió ayer por muerto al jefe de la misión de la ONU en Haití, el tunecino Hedi Annabi, y advirtió de que no se tienen noticias de más de 200 de los huéspedes que ocupaban el hotel de lujo «Le Montana». Varios soldados de la ONU procedentes de China, Uruguay y Jordania están desaparecidos y podrían también haber fallecido; otros países están pendientes aún de confirmar el estado de sus efectivos.