Cientos de muertos por un terremoto en el oeste de China

China sufrió el miércoles un fuerte seísmo en una provincia occidental cercana al Tibet que ha dejado por ahora cerca de 600 muertos y unos 10.000 heridos.

China sufrió el miércoles un fuerte seismo en una provincia occidental cercana al Tibet que ha dejado por ahora cerca de 600 muertos y unos 10.000 heridos, aunque las cifras aún son provisionales por las dificultades en llegar a la zona del desastre.
 
El terremoto, que tuvo una magnitud de 7´1 grados según las autoridades chinas y fue seguido de varias réplicas de hasta 5´8 grados, se produjo en la remota provincia china de Qinghai, situada al noroeste del país y vecina al Tíbet. El temblor causó la destrucción de cientos de casas y graves daños en las comunicaciones de la región, ya de por sí bastante precarias.
 
Las autoridades chinas informaron de que en torno a 600 personas habían fallecido y al menos 10.000 habían resultado heridas, si bien se espera que la cifra vaya aumentando a medida que pasen las horas y prosigan los trabajos de rescate en la zona del desastre. En la ciudad de Jiegu, próxima al epicentro, más del 85% de los edificios se derrumbaron según fuentes del gobierno local. «Hay heridos por todas partes en las calles, mucha gente sangra por la cabeza», comentó un responsable a las agencias de prensa chinas.
La televisión oficial CCTV mostraba a soldados trabajando en retirar los escombros de una vivienda en ruinas, en búsqueda de supervivientes. Pero varios miembros de los equipos de rescate se quejaron de la falta de medios. «Tenemos que valernos sobre todo de nuestras manos para despejar los escombros, porque no disponemos de grandes másquinas… Tampoco tenemos equipos médicos», declaró un responsable policial a cargo de las operaciones de rescate.
La zona afectada se encuentra en una región propensa a los terremotos y poblada por campesinos y nómadas de etnia mongol y tibetana. A pesar de los esfuerzos del ejército chino por socorrer a las víctimas, el aislamiento de la zona afectada plantea serias dificultades logísticas y varios países ya se han ofrecido para enviar ayuda a China. La región se encuentra a unos 4.000 metros de altitud, y la población es pobre y muchos viven pastoreando ganado en los valles.
 
Este nuevo terremoto se produce después del que en mayo de 2008 arrasó la provincia de Sichuan, también próxima al Tíbet, dejando un saldo final de 87.000 personas entre muertos y desaparecidos.