Gül: »La apuesta de Turquía por la UE es más fuerte que nunca»

El presidente turco afirma que Turquía, como país de mayoría musulmana con una democracia y una economía fuertes, podría ser un importante impulsor de la UE.

En una entrevista concedida al diario británico The Financial Times y reproducida por la prensa turca, el Presidente de la República afirmó que la apuesta de Turquía por integrarse en la Unión Europea se mantiene como una de las prioridades del país euroasiático tanto en términos políticos como económicos, añadiendo que el gobierno turco continuará con las reformas necesarias para converger con los criterios de la UE pese a la oposición de varios estados miembros a que los turcos formen parte de la Unión.

«Algunas personas piensan que Turquía sería una carga para la UE, pero yo creo que es justo lo contrario: Turquía sería el motor para el crecimiento de la UE», dijo Gül, quien aseguró que «de ningún modo» su país está considerando cualquier opción que no pase por completar plenamente las negociaciones para convertirse en un miembro de pleno derecho de la Unión.

El presidente turco también destacó durante la entrevista que pese a que cuando se iniciaron oficialmente las negociaciones para la adhesión de Turquía en 2005 se decía que el país no poseía aún una economía de libre mercado, en su opinión Turquía tiene desde hace tiempo «una economía de mercado que ya entonces funcionaba mejor que la de varios países miembros de la UE».

En referencia a las reticencias que los gobiernos conservadores de países como Francia o Alemania manifiestan ante la posibilidad de que Ankara se integre en la Unión Europea, Gül invitó a hacer una reflexión y un ejercicio de coherencia a aquellos que expresan esas objeciones. «Yo siempre les digo a nuestros amigos en la UE: si un país musulmán que tiene una economía y una democracia fuertes (se une a la UE), ¿eso sería una ventaja o una desventaja (para Europa)?… Piensen antes sobre eso, y luego decidan», dijo el presidente turco, quien reconoció que el proceso de integración ha contribuido posiblemente al éxito de las reformas en Turquía.

Las negociaciones para la adhesión de Turquía se encuentran en un punto muerto desde hace más de un año debido al bloqueo que países como Francia o Chipre mantienen sobre varios capítulos por razones políticas. A ello se suma que el gobierno turco ha advertido que congelará las relaciones con la UE si el gobierno grecochipriota accede a la presidencia de la Unión en julio de 2012 sin que se haya alcanzado una solución al conflicto que mantiene dividida la isla de Chipre entre el sur grecochipriota y el norte turcochipriota. Ankara considera que en esas circunstancias Nicosia no puede actuar en representación de toda la isla.

Los obstáculos que ponen varios países al ingreso de Turquía en la Unión Europea por razones que nada tienen que ver con los criterios de convergencia también están haciendo mella en la opinión pública turca, que en un gran porcentaje considera que la UE no quiere a Turquía en su seno porque es un país musulmán. En una de las encuestas más recientes sobre el tema encargada por la fundación turco-alemana TAVAK, el 60% de los ciudadanos turcos se mostraban en contra de la entrada de su país en la UE, y sólo el 35% confiaba en que fuera a hacerlo algún día.