Galatasaray y Fenerbahçe empataron a cero en un partido vital para las aspiraciones ligueras de ambos conjuntos. El derbi defraudo en cuanto al juego, pero no en la tensión ni en la brusquedad, como se pudo ver a lo largo del partido. Este empato deja a los dos equipos con posibilidades muy remotas de ganar la liga e incluso de jugar la Champions League la próxima temporada.
Todo estaba en juego. Una victoria auparía a cualquiera de los dos equipos y les mantendría en la pelea por la Super Liga Turkcell, pero una derrota o empate les condenaría, y eso fue precisamente lo que ocurrió. Luís Aragonés lo dejó muy claro en unas declaraciones antes del partido cuando dijo que en el Ali Sami Yen no se iba a ganar la liga, pero si podría perderse. La lucha entre Leones y Canarios estaba servida en la leonera del Galaatasaray.
El conjunto local comenzó el partido presionando al Fener, que apenas podía salir de su campo con el balón controlado. Por ello el Galatasaray gozó de las primeras ocasiones del encuentro, primero con un remate de cabeza de Milan Baros y luego con una volea de Harry Kewell. Poco a poco el Fenerbahçe empezó a carburar y muestra de ello fueron un falta tirado por Roberto Carlos y una ocasión de Güiza dentro del área rival, que terminó por mano del jerezano. También se comenzaron a ver los primeros encontronazos entre los jugadores de ambos equipos. Sabri Sarıoğlu (Galatasaray) y Emre Belözoğlu (Fenerbahçe) tuvieron sus más y sus menos, pero no fueron los únicos. Selçuk Şahin vio la cartulina amarilla y por ello, en el minuto 44, Luís Aragonés decidió sustituirle por Deniz Barış. Antes se tuvo que retirar lesionado Gökhan Gönül por Yasin Çakmak.
En la segunda parte el Galatasaray intentó presionar como en la primera, pero el desgaste físico empezó a hacer mellar en sus jugadores. Los Leones llevaban peligro por las bandas, ocupadas por Arda Turan y Harry Kewell, mientras esperaban que Baros pudiese batir a Volkan Demirel. El checo tuvo una ocasión pero su tiro muy forzado fue a parar a las manos de Volkan. El Fenerbahçe por su parte, confiaba en Semih Şentürk y Dani Güiza. De hecho, el delantero turco disfruto de dos claras oportunidades pero no logró aprovecharlas. Pese a que los dos equipos se jugaban la liga, no salían directamente al ataque, respetando demasiado al rival. Según avanzaban los minutos el partido se fue volviendo más y más bronco. Sabri y Emre volvieron a encararse, aunque también Lugano (Fenerbahçe), Emre Aşık (Galatasaray), Semih, Arda… Prácticamente los once jugadores de ambos conjuntos. Galatasaray y Fenerbahçe veían como se les escapaba la oportunidad de luchar por la Super Liga Turkcell, pero apenas podían hacer nada víctimas de las imprecisiones y el miedo a encajar un gol. Tanta tensión y rivalidad explotaron en el último minuto de juego dentro del área del Galatasaray. Una violenta tangana de varios minutos de duración, en la que llegaron a intervenir los banquillos, acabó con cuatro expulsados por roja directa (Arda, Aşık, Semih y Lugano). Algún puñetazo, empujones, insultos, hasta un espontáneo… Un auténtico bochorno para el fútbol turco que no se mereció lo ocurrido.
Otros resultados de la 27ª jornada de la Super Liga Turkcell fueron: İstanbul B.B 1 (İskender Alın) Gaziantepspor 1 (Barbosa en propia puerta), Bursaspor 2 (Sercan Yıldırım, Vokan Şen) Ankaragücü 0, Gençlerbirliği 1 (Kahe) Konyaspor 0, Kayserispor 2 (Furkan x2) Denizlispor 0 y Eskişehirspor 2 (Bülent Kocabey x2) Ankaraspor 0.
El Sivasspor lidera ahora mismo la Turkcell Süper Lig con 56 puntos, unos más que Beşiktaş, que es segundo. Tercero es el Trabzonspor con 50 puntos. Fenerbahçe y Galatasaray son cuarto y quinto respectivamente con 48. Al parecer la liga se la disputaran Sivas y Beşiktaş. El equipo anatolio es probablemente el más rocoso del campeonato y el estambulí es el que mejor juega. Gane quien gane, se terminará la hegemonía de Fenerbahçe y Galatasaray, que han ganado las últimas cinco ediciones de la liga turca.
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