Francia conmocionada, declara el estado de emergencia tras los atentados de París

El presidente francés anunció el cierre de las fronteras del país después de que cerca de 130 personas murieran el viernes por la noche en una cadena de atentados en el centro de París.

Cerca de 130 personas muertas y unos 200 heridos, algunos de ellos en estado crítico, es el balance provisional tras la cadena de atentados y tiroteos que se produjo el viernes por la noche en el centro de París contra varios concurridos lugares de la capital francesa, incluyendo el estadio donde se jugaba el partido amistoso entre Francia y Alemania y al que asistía el presidente francés, François Hollande, que ordenó el despliegue del ejército en la capital.

Los ataques coordinados obligaron a Hollande a comparecer ante la nación por televisión para anunciar que declaraba el estado de emergencia y el cierre de las fronteras del país, lo que implica además la suspensión de todos los vuelos. El presidente galo convocó además una reunión urgente de su gabinete en la medianoche del viernes al sábado para abordar la crisis. Francia ya se encontraba de hecho en estado de alerta ante la celebración en París a finales de este mes de la cumbre sobre el clima de Naciones Unidas, a la que asistirán varios líderes mundiales. Hollande, que decretó tres días de luto nacional, canceló además un viaje previsto para este fin de semana a Turquía para asistir a la cumbre del G20.

Los atentados del viernes suponen el segundo gran ataque terrorista en París en menos de un año y deja además el mayor número de víctimas en un ataque en Francia desde la II Guerra Mundial. Después de que supuestos militantes del grupo terrorista autoproclamado Estado Islámico (IS) advertían una hora después de los atentados en Twitter que los próximos atentados tendrán lugar Roma, Londres y Washington, el sábado el IS se atribuía la autoría de los ataques. Poco antes había hecho un llamamiento a todos aquellos que no pudiesen viajar a Siria a que llevasen a cabo nuevos atentados por toda Francia por la participación de este país en la coalición internacional contra el Daesh (nombre en árabe del IS) liderada por EE.UU.

Tres explosiones pudieron escucharse en las proximidades del Estadio Nacional de Francia (Stade de France) ubicado en Saint-Denis, al norte de París, donde se jugaba un encuentro amistoso entre las selecciones de Francia y Alemania al que asistía el propio presidente francés, que fue evacuado inmediatamente. El partido continuó hasta el final pero a medida que las noticias sobre los ataques se difundían entre el público comenzó a cundir el pánico, y los espectadores acabaron congregándose en el centro del terreno de juego. Fuentes policiales atribuyeron las explosiones, que pudieron causar una treintena de muertos, a varios terroristas suicidas.

En medio de la confusión las informaciones hablaban de al menos seis ataques en el centro de París, uno de los cuales acabó en una masacre cuando los terroristas tomaron numerosos rehenes en la sala de conciertos Bataclan y detonaron varias bombas. Si bien inicialmente testigos y varios medios hablaban de una veintena de víctimas, entrada la madrugada la policía gala confirmaba que había más de un centenar de muertos, mientras que los comandos de élite que participaron en el asalto al edificio abatieron a uno de los extremistas que se encontraban en su interior. Otros tres terroristas murieron al inmolarse en las explosiones.

Otro tiroteo en el restaurante Petit Cambodge, en la Rue Alibert, dejó al menos 14 muertos cuando según testigos hombres armados con rifles de asalto Kalashnikov abrieron fuego a través de las ventanas contra los comensales que se encontraban cenando en el establecimiento, dejando numerosas víctimas. Hubo también informaciones sobre otros tiroteos, incluyendo uno en otro restaurante en la Rue de Charonne, también del distrito 11º de París y que dejó 18 muertos, y otro en la Rue de la Fontaine au roi, cerca de la Plaza de la República, donde cinco personas murieron en un ataque contra una conocida pizzería. Todas las cifras de víctimas son aún provisionales.

Mensajes internacionales de condena

Numerosos líderes de la Unión Europea se apresuraron a transmitir a través de las redes sociales mensajes de condena y solidaridad a medida que las noticias sobre los sucesos en París iban llegando a los principales medios de comunicación. “Estoy siguiendo conmocionado los atentados en París. Toda mi solidaridad y compasión con el pueblo y las autoridades de Francia”, escribió en Twitter el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

El primer ministro del Reino Unido David Cameron también realizó sus primeros comentarios a través de Twitter diciendo: “Estoy en shock por los sucesos esta noche en París. Nuestros pensamientos y oraciones están con el pueblo francés. Haremos todo lo que sea necesario para ayudar”.

El presidente estadounidense Barack Obama también expresaba su condena contra lo que calificó como “un horrendo intento de aterrorizar a civiles inocentes”. “Esto es un ataque no sólo contra París. No es un ataque sólo contra el pueblo de Francia. Esto es un ataque contra toda la Humanidad y contra los valores universales que compartimos”, dijo Obama, que al igual que Cameron ofreció inmediatamente “cualquier ayuda que el gobierno y el pueblo de Francia necesiten”.

El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan también expresó sus condolencias en declaraciones realizadas el viernes por la noche a los periodistas desde Antalya, donde este domingo está previsto que se celebre la cumbre del G20. “Turquía conoce muy bien el significado del terrorismo y sus consecuencias. Compartimos el dolor tanto del presidente Hollande como del pueblo francés, y envío mis condolencias al pueblo amigo de Francia”, dijo Erdoğan.